Este proyecto fue elaborado por vecinos de la ciudad y presentado al Concejo mediante la figura de Iniciativa Popular (ordenanza 8.249). Lo redactaron como alternativa al plan de urbanización del Parque Nuevo presentado por el oficialismo a fines de 2005 y que implicaba el loteo y venta de más de la mitad del Parque y la construcción de un complejo termal. Ahora bien, para que el Concejo tratara el proyecto, los impulsores –la Asamblea por el Parque Nuevo– debieron reunir alrededor de 5.000 firmas para avalarlo. Ahora finalmente está en comisión y ya empezó a correr el plazo estipulado para que los concejales lo estudien. Es decir, la Comisión de Legislación del Concejo tiene seis meses para expedirse, contados desde el 28 de marzo: pueden aconsejar su aprobación o no darle lugar, lo cual se puede hacer por simple mayoría, según precisó el concejal Aldo Bachetti (CE). Este mecanismo de iniciativa popular fue el que utilizó el Frente Nacional contra la Pobreza (Frenapo) en 2002 para presentar al Concejo el proyecto de creación del Ingreso Ciudadano para la Niñez de Paraná (Incinipa), que fue aprobado por el Cuerpo y funcionó durante apenas dos años. En 2004, el actual Gobierno municipal lo derogó. Alfredo Manfroni, presidente del Foro Ecologista, informó que los promotores de la iniciativa van a solicitar a los concejales la posibilidad de participar del debate en el seno de la Comisión de Legislación, con el fin de fundamentar el proyecto de ordenanza. Asimismo, el concejal Bachetti informó que en la próxima reunión de la Comisión solicitará a los concejales que la integran que “se les dé participación a los promotores de la iniciativa popular para tener una idea de lo que ellos piensan”. Precisó que la comisión puede “emitir un despacho que apruebe lo que proponen los autoconvocados o bien no dar lugar a la propuesta de que se declare área natural protegida, con lo que seguiría vigente la ordenanza que autoriza la venta de parte del terreno”. El concejal se refería a la ordenanza 7.799 (de 1996) mediante la que el Concejo autorizó la compra de las 100 hectáreas que conformaban originalmente el Parque Nuevo: esta norma, a la vez, preveía la venta de más de la mitad del Parque para amortizar la erogación. Justamente, sobre esta ordenanza se apoyó el proyecto del Municipio de comercializar las tierras y ponerlas en valor mediante una perforación termal. Este plan fue resistido por un grupo de vecinos, que presentaron la iniciativa popular para declarar al Parque “área natural protegida”. (El Diario)




