Las huellas de la fuerza de la naturaleza en calles y espacios públicos de la ciudad se muestran con mayor crudeza en las caras de las personas aún alejadas de sus hogares.En la vecinal Giachino, son asistidos y hospedados cerca de 30 mujeres y niños. “Estamos trabajando desde la comisión barrial junto con la Municipalidad, en la reubicación de los afectados”, indicó el presidente de la jurisdicción, Ángel Muñoz.Las ocho familias evacuadas vivían en inmediaciones del arroyo Antoñico, en los terrenos bajos lindantes a la escuela homónima del barrio.Las pérdidas fueron prácticamente totales en las precarias casas.“Contamos con el apoyo de la comuna, para brindar las cuatro comidas, pero además recibimos asistencia de los agentes sanitarios del centro de salud Ramón Carrillo”, amplió el dirigente vecinal, quien destacó la vacunación masiva contra leptospirosis, además de otras medidas de prevención de salud.En tanto, el director de Defensa Civil de la Municipalidad, precisó que hasta el momento son 120 los damnificados en los tres centros de asistencia que permanecen funcionando: Giachino, Toma Nueva y Sala Mayo del Puerto Nuevo.ObrasPara evitar futuros problemas producto de las lluvias, la comuna trabaja en la limpieza de arroyos, en tanto en la Toma Nueva se han retirado alcantarillas que funcionaban como obstáculo para el paso del cauce del agua.Por otro lado, en el arroyo La Santiagueña -altura Güemes y Laurencena- y el arroyo Colorado se realizan tareas de limpieza para evitar los desbordes futuros en caso de lluvias intensas.“Se está trabajando arduamente para poder dar solución a las viviendas que están habitables. Distintas áreas del municipio así como los bomberos voluntarios están colaborando en todo los aspectos”, explicó Gabriel Pacífico, director de Defensa Civil.En tanto, continúan las gestiones de autoridades municipales ante la Nación para contar con fondos que permitan reparar los daños ocasionados por el temporal. (Fuente: Diario UNO)




