La Municipalidad dejó sin efecto el Decreto N° 1.069/04, que había suspendido las actuaciones administrativas para la instalación y funcionamiento de estructuras de soporte y antenas para la transmisión de radiofrecuencias, destinadas a servicios de telefonía e instalaciones complementarias en la ciudad.La disposición preveía un carácter preventivo y transitorio, como así también su vigencia “hasta tanto se realicen los estudios y análisis correspondientes para determinar la presión de ondas a la que están expuestos los diferentes sectores de la ciudad, verificando el cumplimiento de las normas vigentes y las posibilidades de impacto en la salud de la población”.Precisamente, a través del nuevo documento emitido el 6, mediante el Decreto Nº 396/09-, se da cuenta de que las mediciones realizadas sobre puntos cercanos de antenas instaladas en el país han determinado que los valores medidos son muy inferiores a los máximos establecidos por la Resolución Nº 202/95 del Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación, según se expresa en los considerando de la Resolución Nº 530/200 de la Secretaría de Comunicaciones, fundamentó la Municipalidad.Precisamente, a entender del Ejecutivo, la suspensión de las actuaciones administrativas resulta una medida a todas luces “insuficiente”, que debe dejarse sin efecto, puesto que es menester que el Estado municipal recobre, en un tema de tanta importancia, sus facultades de control.FuncionesEl DEM sostiene que debe afrontar la responsabilidad de “adoptar las decisiones que correspondan respecto de la autorización o no de nuevas estructuras de telecomunicaciones, en base a los estudios más avanzados que existan en la materia, y en la búsqueda del equilibrio entre las necesidades de las empresas prestadoras de servicios y el cuidado de la salud de los habitantes de la ciudad”.Asimismo, en la disposición la comuna entiende que dejar sin efecto la suspensión no puede derivar necesariamente en una aprobación automática de cualquier proyecto de instalación que se presente, “sino por el contrario, significa el restablecimiento de los trámites pertinentes, en base a los estudios que deban encararse o las evaluaciones que correspondan en base a los trabajos científicos y técnicos ya existentes”.Un problema recurrenteLa instalación de antena constituye una amenaza para cualquier vecino. Por eso, en los últimos 10 años cada intento enfrenta fuertes resistencias de la zona en cuestión. En tanto, las ya instaladas generan constante rechazo. Los motivos: desde posible impacto en la salud de la población -con informes a favor y en contra- hasta la modificación paisajística del barrio.Con la suspensión dispuesta en la ciudad, las protestas habían menguado y sólo se escuchaban de vez en cuando.Sin embargo, el tema es recurrente en la provincia y el país. Por ejemplo, en febrero, Gualeguay prohibió la instalación de antenas de telefonía en la zona urbana de la ciudad, y promueve su radicación en descampados. La medida se dispuso luego que como consecuencia de un temporal, una de esas estructuras se precipitara a tierra y ocasionara destrozos en viviendas linderas.Como contrapartida, están las empresas de telefonía que aducen que sin nuevas inversiones no se pueden prestar los mejores servicios que justamente, exigen los usuarios. En ese contexto, para el sector se torna necesaria la radicación de antenas.Así las cosas, la problemática parece encaminarse hacia un debate sin fin. (Fuente: Diario UNO)




