Ese edificio recoleto que se recuesta sobre una vereda soleada de otoño, ese edificio que en sus entrañas esconde un frío incómodo, que abre sus alas desperezándose entre torres de concreto, ese edificio que acoge unos 60.000 volúmenes de libros, ese edificio que el 25 de mayo de 2010 cumplirá el centenario, ese edificio está en las vísperas.Ahora es casi la siesta de un día jueves y adentro hay silencio de clausura: las puertas se han abierto con timidez, lo suficiente como para permitir acceder a una sala desangelada, de techos altos y escasa calefacción. Adentro esperan Iván Brizuela y Carlos Cernigoi -después se sumará Tristán Uranga–, miembros de la comisión directiva de la Biblioteca Popular del Paraná, una entidad que es una rareza en la ciudad: apuesta a la cultura apoyada en el aporte económico que efectúan sus 750 socios, hoy 10 pesos al mes.Así ha sido en los últimos noventa y nueve años. Siempre. Quizá nadie pensó en términos de rarezas aquel 1º de marzo de 1873 cuando un grupo de paranaenses se convocó para crear una asociación civil sin fines de lucro que sería el soporte durante los años por venir de la Biblioteca Popular. Recién el 27 de mayo de 1910 pudo ser inaugurado el actual edificio. En 2006, y a instancias de la entonces senadora nacional Blanca Osuna de Molina, el Congreso Nacional lo declaró Monumento Histórico Nacional, y ahora va camino a conseguir un apoyo financiero clave que le permitirá llegar al centenario, en 2010, con su estructura remozada, en una cirugía mayor que le permitirá solucionar los eternos problemas de humedad en los techos, y sortear los constantes inconvenientes con el sistema eléctrico, de agua y de desagües pluviales. El acta de Reparación Histórica que en febrero último firmó el gobernador Sergio Urribarri con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la Quinta de Olivos le reportará a Entre Ríos un financiamiento de 1.600 millones de pesos, para encarar distintas obras de infraestructura en diferentes puntos de la provincia. Dentro de ese paquete, se aseguraron los fondos necesarios para poner en valor edificios históricos de la ciudad, como el Colegio Nº 1 Domingo Faustino Sarmiento, la Iglesia Catedral y también la Biblioteca Popular del Paraná. Según los directivos de la entidad, la Provincia aceptó incluir la restauración del edificio dentro del paquete global de edificios históricos a rescatar. “Está disponible el financiamiento nacional, por 2 millones de pesos. Eso nos permitirá solucionar problemas estructurales de un edificio que es centenario, como cambiar los techos para solucionar los problemas de humedad, y renovar la instalación eléctrica, como así también mejorar los desagües pluviales, y las instalaciones de agua y gas. Esas inversiones requieren romper parte del edificio, entonces lo que se quiere es hacerlas de manera integral”, señalan los dirigentes.Claro que a la buena nueva del financiamiento para la restauración, se agregó el inconveniente de conseguir los recursos para costear el proyecto de obra, cuestión que ahora está en vías de solución, dijeron. “Nuestra expectativa es hacer esa inversión en un año, y reinaugurar el edificio el 25 de mayo de 2010, durante el Bicentenario, cuando festejemos el centenario del edificio, que se inauguró el 27 de mayo de 1910”, subrayaron. Las bibliotecas populares, como ésta, que es un mojón en la historia ciudadana, nacieron por impulso de las propias comunidades donde se asentaron, aunque con el tiempo y las fluctuaciones de la economía, debieron apelar a soportes financieros extra para poder sostenerse en el tiempo. Así nacieron los subsidios: en Entre Ríos, existen tres caminos posibles para acceder a recursos. “La Biblioteca, como política de gestión, fija el sostenimiento de la institución en base a las cuotas societarias. Esta es la idea detrás de las bibliotecas populares: que la comunidad se reúna, arme una biblioteca, elija qué libros comprar, cómo administrarla, y que el apoyo del Estado sea subsidiario. Pero no es menor el apoyo estatal. En los últimos cinco años ha sido muy bueno el apoyo en todos los niveles estatales a las bibliotecas populares”, señalan desde la Biblioteca Popular del Paraná.A nivel nacional, existe la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares, un organismo estatal dependiente de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación que desde 1870 apoya y fomenta el desarrollo de bibliotecas populares en el país, y lo hace primordialmente a través de un subsidio, que en el caso de la Biblioteca Popular representa un aporte de 15 mil pesos anuales. Ese fondo se utiliza para la compra de libros, durante los tres días en que la Feria del Libro de Buenos Aires abre sus puertas para las bibliotecas populares, y vende ejemplares a un 50 % del valor de tapa de los libros. También la provincia, a través de la Ley Nº 8.092, sancionada en 1988, estableció un subsidio mensual para gastos de personal, mantenimiento y adquisición de material bibliográfico, y que incluye además la exención de pago de los impuestos provinciales y tasas correspondientes a servicios públicos prestados por el Estado Provincial. El monto es el equivalente al salario mínimo de un docente. Y en mayo último, el Concejo Deliberante de Paraná dio forma a una subvención destinada a las bibliotecas populares que funcionan en la ciudad. El beneficio consiste en la asignación de una mensualidad equivalente a un sueldo del haber de la categoría 16º del escalafón general municipal. Actualmente, hay más de 60 bibliotecas populares en Entre Ríos, de las cuales, aproximadamente una docena se encuentran en la capital provincial. De modo que cuota societaria más subsidios estatales, que no tienen regularidad, se conjugan para sostener el funcionamiento de las bibliotecas populares. “Con eso se pagan los gastos mínimos. Nos sirve para mantener la biblioteca abierta todos los días. Pero con esos fondos es inviable arreglar el edificio. Sin recursos extraordinarios, no se puede. Hace tres años se hizo un arreglo de los baños. Y para esa tarea puntual, se presentó un proyecto al Gobierno provincial, que financió parte de los trabajos”, dicen los directivos de la Biblioteca Popular. De ahí la importancia de la inversión millonaria que esperan concretar ahora. “Sería la primera vez que se hace una inversión importante en el edificio desde la inauguración -sostienen–.Lo raro de esta inversión es que este es un edificio privado, propiedad de los socios, y que sin embargo trabajamos en forma coordinada con la provincia. El Estado va a financiar la obra, y nuestro rol será definir las prioridades”. (Fuente: El Diario)






