El procurador general del Superior Tribunal de Justicia (STJ), Jorge García, dispuso la noche del jueves la apertura de una causa judicial de oficio en torno a los casos de abuso de menores en el Seminario de Paraná, tras la denuncia periodística contra el sacerdote Justo Ilarraz. El funcionario judicial confirmó la información e indicó que la tarea de investigación será llevada adelante por el fiscal de Cámara, Rafael Cotorruelo, quien a su vez trabajará con otros fiscales de instrucción, en virtud de la magnitud de los hechos. Mientras tanto, el arzobispo de Paraná, monseñor Juan Alberto Puíggari, convocó a todos los sacerdotes de la Diócesis, a una reunión urgente para este viernes en el Centro Mariápolis, para analizar la conmoción pública provocada por la publicación de este jueves del<i> quincenario Análisis</i>. En esa reunión los prelados decidieron adherir al comunicado del jueves del Arzobispado, que admitió los hechos y manifestó "dolor" por las "gravísimas faltas" cometidas. Según la denuncia periodística, los casos de pedofilia cometidos por el cura Justo José Ilarraz entre 1984 y 1992 fueron contra al menos 50 niños de entre 12 y 14 años. Si bien lo habitual hubiese sido que el agente fiscal de turno iniciara la investigación, García decidió que, ante la gravedad y magnitud de los hechos, la instrucción quede en manos del fiscal de Cámara Rafael Cotorruelo, quien hará un trabajo conjunto con otros fiscales. El trabajo de recopilación de datos y testimoniales será coordinado directamente por el propio procurador general García. Incluso, no se descarta que exista comunicación con el Poder Judicial de Tucumán -provincia donde reside en la actualidad el cura Ilarraz- para avanzar en conjunto con las investigaciones, teniéndose en cuenta la firme posibilidad de que existan casos de abuso en tal territorio y específicamente en la localidad de Monteros, donde estaba asignado el sacerdote pedófilo, publicó <i>Análisis digital</i>. Se estima que en las próximas horas será solicitada al Arzobispado de Paraná toda la documentación obrante, habida cuenta de que desde 1992 existen estrictamente guardadas copias de las testimoniales de los entonces jóvenes, cuando reconocieron por escrito cada una de las perversiones sexuales que les hacía realizar el cura Ilarraz en dependencias del Seminario Menor, como así también en los viajes y campamentos que realizaban. En declaraciones a<i> Radio De la Plaza,</i> el procurador García sostuvo: “Esto es muy doloroso, porque nos encontramos ante un caso concreto de pedofilia y de corrupción de menores, por parte de quien estaba en calidad de educador”. “Nosotros estamos haciendo la investigación sin esperar la denuncia. Pero luego habrá que ver si los afectados deciden que se siga investigando o no. Allí ya entra en juego su privacidad. Más adelante se actuará para averiguar si se quieren o no seguir con esto. Por ahora nosotros estamos en el camino de verificar los hechos y saber cuál es la verdadera voluntad de estos jóvenes”, remarcó. “La idea es que la investigación se rija por el principio de prioridad, que trata sobre delitos graves. Es decir, nosotros podemos elegir este caso y nos vamos a poner a investigar y a designar varios fiscales para que trabajen sobre esto”, indicó. ComunicadoEste viernes el Presbiterio de la Arquidiócesis de Paraná se reunió, junto al arzobispo, en el Centro Mariápolis "El Salvador". Desde la Iglesia paranaense informaron que "luego de un momento de oración y escucha de la palabra de Dios, el Arzobispo expuso la situación del sacerdote acusado". "Como resultado de dicho encuentro, los sacerdotes resuelven asumir el comunicado emitido por el Arzobispado el día 13 del corriente, como propio", se agregó.Ese comunicado expresaba textualmente lo siguiente: Frente a publicaciones emitidas el Arzobispado de Paraná efectúa el presente comunicado:1.- Las últimas noticias periodísticas reavivan nuestra profunda vergüenza e inmenso dolor por faltas gravísimas cometidas por uno de quienes deben servir a la vida moral del pueblo con su ejemplo y enseñanza. Esto nos interpela para que nuestro compromiso con la Verdad y el Bien sea cada vez más auténtico y eficaz.2.- Que la publicación en un semanario el día 13 del corriente contiene, junto a afirmaciones ciertas, inexactitudes y falsedades.3.- Que cuando por primera vez se conocieron los hechos, se realizaron todas las medidas tendientes al esclarecimiento de la verdad, siempre preservando el derecho a la intimidad y el debido proceso, y conforme a nuestro conocimiento sobre la legislación entonces vigente.4.- Que asimismo, y siguiendo las directivas emanadas desde la Santa Sede, en especial de Su Santidad Benedicto XVI, se solicitó desde hace tiempo el levantamiento de la prescripción a fin de la aplicación de las sanciones correspondientes.5.- Que el sacerdote acusado, actualmente, y debido a las gestiones realizadas por el Arzobispo de Paraná y por el Obispo de la diócesis de Concepción de Tucumán, se encuentra apartado del ejercicio de su ministerio hasta que la Santa Sede resuelva su situación.6.- La Iglesia, que quiere siempre proceder según el evangelio y la justicia, pide al Señor plena fidelidad a su voluntad.Paraná, 13 de septiembre de 2012




