(El Diario).- La Municipalidad de Paraná iniciará este jueves el desmalezado y limpieza del sector de la Isla Puente que los propietarios cedieron para que allí se habilite una playa. Se trata de 3 hectáreas situadas en el extremo de la isla en que ha emergido el banco de arena a causa de la bajante del Paraná. Justamente, por este mismo fenómeno, la ciudad se ha quedado abruptamente sin playas públicas, porque la bajante hizo que la ribera quedara a centímetros del canal. Asimismo, el retiro de las aguas ha dejado al descubierto una franja de barro de varios metros de ancho que hace imposible el ingreso de los bañistas al agua. Ante este panorama, los dueños de la Isla Puente, la familia Daneri, decidieron ofrecer a la Comuna a principios de esta semana el banco de arena, en forma gratuita, para que ciudadanos y turistas puedan disfrutar del río allí. La Municipalidad boyará la playa y garantizará la seguridad con guardavidas, pero aclaró que del transporte no se hará cargo, sino que quedará en manos de los privados. Tampoco se ha previsto servicio de cantina, dado lo avanzado de la temporada, que hace imposible un proceso licitatorio. El miércoles se redactaba un contrato de comodato hasta fines del verano, entre los propietarios y la Municipalidad. A principios del año pasado hubo conversaciones entre los dueños de la isla y la Comuna tendientes a que el Estado pudiera alquilar el banco de arena, pero no dieron resultado dado que el precio era elevado ($ 50 mil) para el Municipio, que en estaba en Emergencia, y sigue en esa situación. Cruzar es otra cuestiónLa directora de Balnearios municipal, Amalia Ferreyra, informó que “mañana (por hoy) arranca la limpieza de la isla Puente. Vamos a acondicionar el espacio en el que bajará la gente de las embarcaciones para acceder al banco de arena”. Precisó que hay “200 metros de playa”. La Comuna pondrá un boyado y guardavidas que garanticen la seguridad del lugar. “La inversión del Municipio es mínima, después el mayor trabajo lo tendrá la gente abocada al traslado, las empresas con embarcaciones, los catamaranes. Todos deberán estar legalmente registrados y controlados por la Prefectura”, aclaró. Dijo que el Municipio no se hará cargo del cruce a la isla desde la ciudad. “La gente se trasladaba a la isla en kayak, velero o yate, se acercaba a la isla como a cualquier islote, la aprovechaban. Ahora, se pueden brindar otras alternativas. No contamos con lancha y tampoco el Municipio alquilará una embarcación pero mañana (por hoy) llevaremos empleados de la Dirección para el desmalezado y acondicionamiento de terrenos, habrá luego guardavidas, seguridad y nada más”. El miércoles, personal municipal junto con Prefectura estuvieron verificando la zona, antes del boyado.Comodato“El Municipio puede contar con este espacio gracias a la solidaridad de la familia Daneri, que se puso en contacto con el Municipio y cedió parte de la isla para aprovechar la temporada”, señaló Ferreyra y aclaró que “ellos llamaron al Municipio para ofrecer desinteresadamente el lugar, ante la situación y teniendo en cuenta que no podíamos acceder al alquiler debido a los precios”. “Este verano estábamos con las playas a pleno pero el río bajó tan abruptamente que nos quedamos sin balneario. Ellos ofrecieron esto, en un gesto ciudadano de colaborar con la Comuna”, subrayó la funcionaria y comentó que “la verdad que todo el mundo hace uso de la isla y nadie pone nada; por qué no ocuparla el Municipio entonces”. El miércoles, los abogados de la Comuna redactaban el contrato de comodato hasta fin de temporada que se firmaría entre los propietarios y el Municipio. Cesión gratuitaJorge Daneri, uno de los dueños de la Isla Puente, informó que “la familia Daneri ha cedido en forma gratuita a la Municipalidad, y la Comuna aceptó, tres hectáreas de la isla (el extremo en que está el banco de arena)”. Se trata de un “comodato” que se da ante la emergencia de la bajante. “Hemos tomado esta actitud atento a la gravedad de la situación, les hemos ofrecido esto y la Municipalidad estuvo de acuerdo”. La cesión gratuita es por esta temporada ante “la imposibilidad de tener balnearios públicos”.Hoy, el arenal suele ocuparlo gente del Club Naútico, que llega con embarcaciones. Se usó de esta manera durante años. Asimismo, en dos o tres ocasiones, lustros atrás, la familia lo alquiló al Municipio y a entidades privadas.Para destacarAusteroEl verano pasado, la Comuna no pudo cerrar el acuerdo de alquiler de la Isla Puente, porque consideraba elevado el monto ($ 50 mil) pero además porque calculaba gastos extra, como guardavidas, traslado y baños químicos: estos dos últimos ítems han desaparecido del plan actual de habilitación, mucho más austero que el que se imaginaba en enero pasado. La bajante sigue hasta fines de febreroLa situación provocada por la fuerte bajante en el nivel de las aguas del río Paraná no mejorará durante los meses de enero y febrero, ya que no se prevén lluvias importantes en la cuenca del Iguazú, según señalaron expertos del Instituto Nacional del Agua y de la Prefectura Naval.Según un informe del Instituto del Agua, en caso de que no se produzcan precipitaciones que modifiquen la situación actual, la tendencia al descenso de las aguas podría continuar durante enero e inclusive mantenerse el próximo mes.En tanto, desde la Prefectura de Rosario se señaló que a pesar de un leve ascenso de las aguas que se había registrado el martes, eso no bastará para revertir la situación actual, razón por la cual se espera que se sigan limitando las zonas de balnearios ribereños y extremar los cuidados para la navegación.Dora Goniadzki, física a cargo del Centro de Información y Alerta Hidrológico del Instituto del Agua (INA), señaló al diario El Ciudadano que “la situación no se va a revertir por un tiempo largo, y sólo podría modificarse con lluvias en la cuenca del Iguazú que justamente es la que alimenta al Paraná. Pero eso no está previsto en los pronósticos para enero y febrero”.Si bien la especialista aclaró que en los últimos días se registraron nuevas lluvias en el sur de Brasil, las precipitaciones sólo incluyen a la costa atlántica desde el golfo de Santa Catarina hasta Río de Janeiro. “Se están produciendo en la cuenca del Amazonas, lo que tampoco es alentador para el Paraná, porque generalmente cuando llueve en un lugar no llueve en el otro”, dijo.En Rosario, hubo guarderías de embarcaciones que debieron cerrar ya que no tienen agua, a la vez que los clubes de la costa también decidieron impedir el baño a sus socios.




