Jueves, 5 de abril de 2007   |   Municipales

Paraná es la segunda ciudad del país que más impuestos cobra a los Bancos

Los municipios encabezan la ofensiva. Paraná es la segunda ciudad con más presión fiscal. El dato se suma al estudio que ubicó la capital entrerriana como la que más subió impuestos a los ciudadanos en el país.
En septiembre de 2006 un estudio del IERAL, de Fundación Mediterránea, reveó que la carga impositiva influye de modo muy variable a lo largo de todo el país y puede llegar a afectar desde 24% hasta 39% del ingreso promedio de una familia, según la provincia en la que viva y que el ranking de implicancia de impuestos sobre ingreso encuentra a la ciudad de Paraná, Entre Ríos, como la que carga con más obligaciones a sus habitantes. Aquel trabajo, titulado «Dime dónde vives y te diré cuánto pagas de impuestos», también midió el llamado Día de Liberación de Impuestos (tax freedom day), es decir, la cantidad de días que un individuo debe trabajar para poder pagar sus impuestos. El 21 de mayo es la fecha para los paranaenses, mientras que en Río Grande es casi dos meses antes, el 27 de marzo. Esto significa que en Paraná se trabaja 11% más que en el promedio y en la ciudad fueguina, 32% menos.Más presión revelada por otro estudioLa presión tributaria sobre la base de ingresos de los bancos se fue incrementando en los últimos años hasta colocar a la actividad financiera con la mayor carga en el nivel municipal y la segunda en importancia en la escala provincial. El dato surge de un completo relevamiento sobre la creciente incidencia que la carga tributaria (por la aplicación del impuesto a los ingresos brutos, en el nivel provincial, y la tasa de seguridad e higiene en el ámbito municipal) que realizó el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), de la Fundación Mediterránea, para su proyecto "Carga tributaria provincial y municipal", con financiación de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), la cámara que agrupa a los bancos de capital extranjero. La investigación, que consideró las 23 jurisdicciones provinciales y la ciudad de Buenos Aires, más una muestra de los 100 municipios más grandes del país en cuanto a población se refiere, seleccionando al menos uno de cada provincia, señala que comienza a advertirse cierta correlación negativa entre el nivel de préstamos per cápita en las jurisdicciones municipales y el nivel de presión fiscal global subnacional aplicado en cada una. "Si bien esta correlación no es indicio, a priori, de causalidad, los datos muestran que en jurisdicciones con mayor presión fiscal el nivel de préstamos per cápita tiende a ser menor, lo que no deja de ser un indicio preocupante cuando se sabe que al crédito le tocará jugar un rol central si se quiere hacer sostenible el crecimiento de la economía", advirtió uno de los autores del trabajo, el economista Nadin Argañaraz. El período contemplado por el estudio va desde 2002 hasta 2006, lo que le permite comprobar que, en ese lapso, la que más se incrementó fue la presión municipal sobre el sector, "la que, además, presenta una fuerte disparidad", apuntó Argañaraz. El municipio que más incrementó el año pasado la carga tributaria sobre la banca fue Río Tercero (Córdoba), que la subió un 40%, seguido por Paraná (Entre Ríos), que la aumentó un 30%, y Almirante Brown (Gran Buenos Aires), que la ajustó un 28 por ciento. De hecho, entre 2005 y 2006 la presión a ese nivel subió del 1,84% al 1,90% porque 15 municipios aplicaron subas, nuevos impuestos o cambiaron el objeto sobre el que aplicaban el tributo. "De los 15 aumentos, 7 correspondieron a incrementos en los mínimos, 7 a incrementos en montos fijos y 1 a la eliminación de un descuento. En cambio, sólo 1 municipio disminuyó la carga sobre la actividad, registrando una baja en los montos fijos", señala. El informe del Ieral destacó que para el sector se distinguen dos bases imponibles básicas: la actividad de intermediación financiera (tomar depósitos para colocarlos como préstamos) y los ingresos obtenidos por la actividad, aunque hay otras que recaen sobre otras variables, como "la cantidad de empleados, la superficie, montos fijos, u otros". En ese sentido plantea el desafío de una armonización impositiva, tanto en el nivel provincial como en el municipal, "que posibilite disminuir costos, sobre todo pensando en una actividad que permite potenciar al resto de la economía".

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