
Un partido de futsal sin habilitación y con presuntas apuestas ilegales motivó la intervención de la Policía de Entre Ríos y del área de Control Urbano de la Municipalidad de Paraná durante la noche en las instalaciones del Club Palermo, donde se constató una masiva concurrencia de jóvenes.
Según se informó, en el interior del predio deportivo había alrededor de 300 personas, además de una gran cantidad de motovehículos y automóviles dentro y fuera del club. En una de las canchas se disputaba un encuentro de futsal con el mismo formato que días atrás había sido suspendido en el playón deportivo del balneario Thompson.
Al advertir la situación, el personal policial solicitó la presencia de inspectores municipales de Control Urbano. Tras dialogar con los responsables del evento, estos aceptaron darlo por finalizado y retirarse del lugar junto con los dos equipos participantes.
Sospechas de apuestas
De acuerdo con los datos recabados por los efectivos, tanto jugadores como parte del público habrían estado realizando apuestas durante el desarrollo del partido. Esta modalidad, que se difundió primero a través de en la provincia de Buenos Aires, comenzó a replicarse en distintas ciudades del país y llegó recientemente a Paraná.
Las autoridades manifestaron su preocupación por el carácter ilegal de la actividad, junto con la masiva concurrencia de personas y la ausencia total de medidas de seguridad.
Antecedente reciente
La intervención en el Club Palermo se produjo pocos días después de un procedimiento similar en el playón deportivo del balneario Thompson. En aquella oportunidad fue suspendido un partido entre los equipos 1° de Julio, de Paraná, y La Chispa, de Santa Fe, que se desarrollaba como parte de un torneo informal.
En ese caso, el evento no contaba con árbitros, personal de seguridad, ambulancia ni habilitación municipal, a pesar de que había cerca de mil personas observando el encuentro. Además, el atractivo principal era un premio económico de 500.000 pesos para el equipo ganador.
Sobre ese operativo, el secretario de Fiscalización, Control Urbano y Actividades Comerciales, Héctor Bergara, explicó a Canal Once que la intervención se dio luego de una consulta policial.
“Nos dijeron que se estaba realizando un evento bastante concurrido. Les dijimos que no, que no debería haber un evento de esas características en el lugar”, relató. Y agregó: “Había cerca de mil personas viendo ese evento, sentadas alrededor de la cancha”.
Bergara remarcó que “no era un picadito entre amigos, era algo estructurado y no se podía continuar en esas condiciones”. También señaló que “no tenía autorización previa, no tenía medidas de seguridad, policía adicional, inspectores de tránsito ni ambulancia”.
El funcionario sostuvo que el municipio promueve el uso del espacio público, pero de manera responsable. “Para hacer un evento de estas características, con tanta gente, deben hacer una presentación formal ante la Dirección de Espacios Públicos. Desde ahí se establecen las medidas de seguridad básicas”, explicó.
Finalmente, reiteró que las actuaciones continúan y que no se descartan nuevas intervenciones, ya que se trata de una práctica no autorizada que genera preocupación por su ilegalidad y por el riesgo que implica para quienes participan.
