A fines de abril, un grupo de inspectores de la Comuna de Paraná denunció públicamente ser víctima de maltrato, discriminación, amenazas por parte de los funcionarios designados por la actual gestión para conducir la Dirección de Tránsito Urbano. El grupo advirtió la existencia de una serie de irregularidades en el manejo del área y puso la mira en la distribución de módulos productivos -modalidad que reemplaza al sistema de horas extras-.Un mes después de las declaraciones públicas, el Ejecutivo municipal instruyó la realización de una investigación interna sobre “los hechos que fueron expuestos” por empleados de la Comuna en un programa de televisión, informó la secretaria de Gobierno de la Municipalidad, Rosario Romero. Se trata de “una investigación interna de las cosas que se dijeron. Tenemos que hacer nuestra investigación sobre la situación que se planteó por parte de las personas que allí concurrieron (al canal)”, detalló la funcionaria. Seguidamente aclaró que “no hubo ninguna presentación por parte del grupo de empleados con ese tipo de denuncias como para que nosotros hagamos (la investigación), lo hicimos (ahora) de la mano de la información periodística”.ProcesoLa secretaria de Gobierno informó que se hizo una trascripción de los diálogos de un programa de televisión en el que participó el sector de inspectores a fines de abril. Se trata de “Códigos”, que se emite por Canal Once, espacio en el que los empleados enumeraron una serie de graves irregularidades. Por ejemplo, que se trasladaban motos en infracción, se cobraba los montos para liberar el vehículo, pero no se notificaba al Juzgado de Faltas del proceso; que se sustraía combustible de los automóviles que permanecían retenidos en sedes municipales; que había empleados obligados a abonar un porcentaje de los módulos (horas extras)a los jefes. Esa modalidad también regía para quienes fueran beneficiados por un ascenso y para una treintena de contratados de obra, dijeron. La trascripción de lo dicho en el programa televisivo se sumó al expediente y las actuaciones fueron remitidas hace unos diez días a la Secretaría Legal y Administrativa, ámbito del que depende la Dirección de Sumario a cargo de la investigación. Así explicó Romero el proceso, que incluirá la citación de las personas que participaron del espacio periodístico. “Se los va a interrogar sobre la situación”, apuntó la funcionaria, quien aclaró que la investigación redundará en confirmar o desestimar los hechos denunciados.Romero añadió que la información sumaria se instruye “ante cualquier situación irregular interna de la Municipalidad”. “Perseguidos”Integrantes del grupo que denunció públicamente la existencia de irregularidades en Tránsito, dijeron que todo “sigue todo igual”, “no se ha investigado nada” y “nos siguen persiguiendo”. Es que a partir de las declaraciones periodísticas y de una protesta callejera, que incluyó el corte del tránsito, 19 inspectores fueron suspendidos durante tres días, cinco terminaron siendo trasladados -uno a la Escuela Granja y los restantes a Educación-, y tres perdieron la función (jefes) y categorías. Además, informaron que fue cerrada la delegación sur de tránsito, que funcionaba en calle Paracao 32, y atribuyen la decisión al hecho de que el personal que se desempeñaba en el lugar conformó el grupo reclamante. Las personas que dialogaron con esta Hoja pidieron reservas de sus nombres por temor a “seguir siendo castigados”, dijeron. TriplicadoEl detalle del pago de módulos productivos abarca dos tipos de tareas: una comprendida por los servicios de tránsito propiamente dicho, en boliches y salones de fiesta y la otra por los controles de alcoholemia. Para cada hay un listado, en el que figuran los datos del personal la cantidad de módulos hechos por cada uno y la remuneración correspondiente. La planilla de abril da cuenta de un notorio incremento en la cantidad de horas extras realizadas -y por consiguiente en la erogación-, si se la compara con un registro similar emitido en noviembre pasado. Se trata de un incremento cercano al 276% en los servicios de tránsito, boliches y salones de fiesta y de 318% en los controles de alcoholemia. En números, las subas se manifiestan así: en noviembre se realizaron 951 módulos en el marco de servicios de tránsito, que comprendió una inversión de 2.853 pesos. En tanto, por el mismo concepto en abril se hicieron 2626 horas y se abonaron 7.878 pesos. En cuanto a los operativos de alcoholemia: en noviembre se anotaron 1990 módulos por un monto de 5.970 pesos y en abril fueron 6340 horas por un valor de 19.020 pesos. Objeciones al manejo de los módulos productivos Una de las “irregularidades” señaladas por los inspectores era el manejo de los módulos productivos (pago por tareas extras) por parte de la conducción de la Dirección de Tránsito Urbano. Apuntaban que había empleados con casi 400 módulos asignados por mes, carga que sumada a la jornada habitual de trabajo (6 horas diarias) volvería estrechas las 24 horas del día para cumplir con tanto trabajo. En un listado correspondiente a los módulos asignados en abril aparecen casos de agentes con 360 módulos realizados, por lo que percibieron 1.080 pesos por ese concepto. En tanto hay divergencia de criterios respecto de cómo se mide un módulo. Según fuentes de la Comuna y gremiales, un módulo equivale a una hora, con lo que quienes hicieron 360 módulos en abril estarían en aprietos, pues deberían haber trabajado 18 horas por día de lunes a viernes y 12, los fines de semana. SistemaConsultada sobre la modalidad, la secretaria de Gobierno, Rosario Romero, explicó que “en algunos casos se pagan horas extraordinarias y en otros se reconocen módulos de productividad”. En ambas rige un criterio diferente, dijo y aclaró que los módulos se basan en el trabajo realizado.En el caso de “Tránsito, el criterio no es el de horas extraordinarias porque nadie entra a trabajar a las dos de la mañana por tres pesos que vale la hora, entonces se aplican módulos de productividad”, añadió. -¿Y cómo es el criterio de instrumentación?. -(La Secretaría de) Hacienda fija una cantidad de módulos productivos para cada repartición, una repartición puede tener 2 mil módulos por mes. Al (empleado) que va mucho, se le pagan 100, 70, 150 módulos productivos y eso no quiere decir que haya hecho 150 horas, sino que se le hace una retribución en función del trabajo hecho. El reparto (de los módulos) es sobre el tope que le dio Hacienda. En cuanto a la distribución, Romero informó que el coordinador del área, en el caso de Transitó el director o subdirector, establecen la división de los módulos “sin una obligación de reparto equitativo, sino que la justicia tiene que ver con la tarea realizada”.Así las cosas, dijo queda a criterio del director o subdirector la adjudicación de las tareas y, por lo tanto, de los módulos. Justamente, ese punto es uno de los apuntados por el grupo disidente, quienes basaron sus quejas en la distribución de los módulos y la asignación de la cantidad por persona realizada por el subdirector Sergio Ardison, quien firma la planilla del abril. Los inspectores habían advertido además que con la modalidad se transgredían normas vigentes. Concretamente, mencionaron la ordenanza 6.931 que regula la cantidad de módulos por agente: 60 por mes y 400 por año, recordaron. La disposición contempla la prolongación de la jornada de trabajo sólo “cuando sea imprescindible para la ejecución de servicio”.En cuanto a la grilla del personal que aparece en los listados, el grupo denunciante remarcó que “muchos” tiene cargo. Al respecto, la norma fija que “los funcionarios con jerarquía -de director hasta jefe de departamento- que trabajen horas extras no tendrán derecho a cobrar las mismas ni a acceder a franco compensatorio”. (Fuente: El Diario)





