El arquitecto Rubén Cabrera, que diseñó la obra sobre la ribera de Paraná, dijo que “no se ha hecho absolutamente nada” desde enero, cuando hubo hundimientos que oficialmente se relacionaron con las lluvias. Cabrera, en cambio, sostiene que las roturas se deben a la “fuga de material” sobre el que se asienta la obra y reclama “una solución estructural”, declaró a El Diario de Paraná.En los últimos días, vecinos se han mostrado preocupados por problemas que se ven a simple vista en la nueva Costanera de Paraná, entre ellos la existencia de un pronunciado desnivel entre la zona de césped y el hormigón, en el sector que va de la Escuela de Aerobismo a la bajada que desemboca metros antes de la fuente, una hendidura peligrosa para niños pequeños. Además, se han observado roturas en el piso. Estas cuestiones no son nuevas: en enero de este año cedió el pavimento y se hundió una palmera en el tramo que está sobre Vélez Sarsfield y Juan de San Martín. Esa vez, desde la Municipalidad se informó, después de una primera pesquisa, que el pozo se debió a “fallas estructurales del proyecto” de la Costanera y se señaló que los desagües eran “insuficientes”. Pero el Estado provincial respondió que en realidad el hundimiento se debió a la “falta de mantenimiento” de parte del Municipio: se habían obstruido los sumideros, y como llovió mucho este verano, se infiltró el agua y pasó lo que pasó. En ese momento, se expidió también el proyectista de la parte arquitectónica y urbanística de la nueva Costanera, arquitecto Rubén Cabrera, que pidió a las autoridades que convocaran a la empresa constructora (Dyopsa-Supercemento) para que ésta “revisara lo actuado”. Cabrera conjeturaba que los hundimientos se debían a la “fuga de material árido por rotura de la malla geotextil”: con la “pérdida de arena –decía– el relleno pierde estabilidad y todo lo que está encima, piso, contrapiso, pierde también estabilidad”. El arquitecto venía elevando notas a la Sub Unidad Provincial de Coordinación de la Emergencia (Supce), dependiente de la Unidad Ejecutora Provincial (UEP) desde mediados del 2005 –la obra se inauguró en diciembre de 2004– y en la última había explicitado las presuntas causas. “Es una irresponsabilidad decir que la costanera corre peligro” “La estructura de la costanera de Paraná está intacta, esto surge de los estudios batimétricos realizados en el mes de junio pasado por parte de la Dirección de Hidráulica de la Provincia, a solicitud de la Sub Unidad Provincial de Coordinación para la Emergencia (SUPCE), y de la inspección en forma conjunta con el actual secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Paraná, Arq. Martínez y la logística de la Prefectura Naval Argentina”, aseguró el coordinar general de la Unidad Ejecutora Provincial, Martín Fabre. Asimismo, el funcionario manifestó que “es una irresponsabilidad afirmar que la costanera corre peligro, sólo un ignorante puede afirmar semejante barbaridad”. Para fundamentar estos dichos, Fabre dijo que “el problema del pavimento articulado de la costanera es el de siempre, la falta de mantenimiento del mismo, teniendo en cuenta que los bloques se descalzan, o se los roban y no son repuestos”. Por otra parte, Fabre hizo referencia también a que “hay gran cantidad de hormigueros que no son combatidos y esto con las abundantes precipitaciones han agravado el lavado superficial del mismo, lo que origina una reposición necesaria de arena. Estos trabajos los debe ejecutar la municipalidad de Paraná, porque es la responsable del mantenimiento de la obra. Otro problema -continuó el funcionario provincial- que ocasiona el desplazamiento de las baldosas es que los desagües de la costanera se obstruyen y no los limpian, originando el desborde del agua de lluvia”. Fabre recordó que, en febrero, hubo reuniones con la empresa contratista y autoridades municipales donde se coincidió en que “no hay vicios en la construcción ni fallas estructurales, y la municipalidad asumió el compromiso de solucionarlos, y a la fecha el problema persiste. Este es un problema que no lo podemos negar, ni ocultar, pero cada uno debe asumir sus responsabilidades, nosotros no nos podemos hacer cargo de cuestiones municipales; pero tampoco vamos a permitir que se nos atribuyan cosas que no son de nuestra competencia”. En relación a los dichos de Rubén Cabrera, quien formó parte del equipo de inspectores durante la construcción de la obra, el titular de la UEP afirmó que “él manifiesta erróneamente la presencia de geotextil en el piso para mantener la arena de relleno, cuando en verdad el geotextil existe en los contactos del pedraplén hacia el río. Es por eso que digo que habla desde un desconocimiento incompresible.” Finalmente, Fabre expresó que “parece ser que se ha convertido en un hábito sacar el tema de la costanera siempre unos días antes de que se realicen elecciones, lo mismo ocurrió en el mes de febrero cuando los titulares de algunos medios de prensa auguraban que la costanera corría peligro por fallas estructurales, ante la inminente crecida del río Paraná. Llegó la creciente, y la zona del muelle quedó bajo agua y el mismo hoy está en perfecto estado; por lo que insistir en teorías catastróficas es de personas desocupadas que pretenden desjerarquizar la obra pública más importante que se ha realizado en esta gestión de Gobierno.”




