Los afiliados al sindicato que a nivel provincial conduce el diputado justicialista José Ángel Allende, iniciaron una retención de servicios de 7 a 13, lo que en la práctica se convierte en un virtual paro de actividades. La medida, dijo el dirigente de UPCN José Cabral, se mantendrá “hasta que el Senado sancione una ley que crea 127 cargos, se pasen a planta los trabajadores contratados y el Ejecutivo dé respuestas a las demandas de mejores condiciones laborales y recomposición salarial”. Sólo habrá, dijo, atención de las urgencias, pero el resto de los servicios que brinda el Registro Civil se verán afectados. No es la primera vez que el conflicto se instala en el organismo que conduce el abogado Héctor Allende, familiar del titular de UPCN. Durante la gestión del ex gobernador Sergio Montiel el área estuvo prácticamente paralizada, y en la actual gestión del gobernador Sergio Urribarri los paros han sido intermitentes, aunque sostenidos, al punto que se llegaron a suspender las anotaciones de nacimientos y casamientos. Sin libretaEl conflicto en el Registro Civil, en realidad, se instaló a mediados de junio último, cuando los empleados comenzaron un reclamo a las autoridades que no sólo incluyó un aumento salarial –UPCN pidió elevar el mínimo garantizado de 1.220 a 1.500 pesos– sino el pase a planta de contratados, que se mejore la infraestructura del organismo y que se refuerce la dotación de personal. El Gobierno buscó destrabar el conflicto, aunque la solución tropezó con un imponderable: la falta de recursos presupuestarios para dar solución a todos los pedidos. Fue así que la tregua que se había iniciado el lunes 28 de julio, y que supuso dejar en suspenso una huelga de más de un mes en el Registro Civil, quedó sin efecto a principios de agosto, cuando los empleados volvieron a realizar asambleas de 7 a 13. En realidad, UPCN le declaró la guerra al Gobierno el 2 de julio, durante una movilización hacia Casa de Gobierno en reclamo de mejoras salariales, que marcó un hito: ese día, en la explanada de la Casa Gris, Allende anunció la instalación de una carpa, que finalmente se puso a mediados de agosto, y que se levantó recién esta semana. El malestar se hizo sentir con fuerza en el Registro Civil: en agosto pasado, los empleados resolvieron atender solamente defunciones, nacimientos de bebés con problemas graves de salud, matrimonios ya concertados. Si bien luego se sucedieron treguas y medidas de fuerza, la solución de fondo nunca llegó. Por eso, volvieron otra vez las protestas al Registro Civil.







