
Un mes clave para Javier Milei
Octubre se perfila como un mes decisivo para Javier Milei, especialmente en lo que respecta a su divisa violeta en la provincia de Buenos Aires, un ámbito crucial para futuras decisiones políticas y económicas.
Este mes, tradicionalmente dedicado al Cristo Morado, también conocido como el Señor de los Milagros, cobra relevancia, dado que el actual Papa, León XIV, mantuvo una profunda conexión con esta devoción durante sus 20 años en Perú, donde la admiración popular por el color morado es notable. Para un presidente con inclinaciones místicas como Milei, esta coincidencia en tonos puede interpretarse como una premonición. Milei ha adoptado esta identidad cromática para diferenciarse del amarillo del PRO, posiblemente con la intención de eclipsarlo. Sería un caso inédito que un color secundario reemplace a uno primario, lo que se convierte en una pieza clave en la negociación con el macrismo.
Mientras tanto, el peronismo de Kiciloff ha decidido que las boletas en la provincia para los comicios de medio término no adoptarán colores distintivos para evitar gastos innecesarios; serán únicamente blancas con inscripciones en negro, revelándose, por este motivo, más austeros que la Libertad Avanza.
Sin embargo, el peronismo también lidia con sus propias tensiones internas. Cristina Fernández de Kirchner presiona para unificar las candidaturas nacionales, provinciales y municipales en un solo comicio, lo cual contradice la decisión ya pactada de realizar elecciones en dos fechas distintas (septiembre y octubre). Kiciloff ha optado por este formato para que los votantes bonaerenses no tengan que lidiar con mesas y mecanismos distintos el mismo día. La insistencia de Cristina en modificar este esquema responde a una ambición mayor: integrar en un solo acto la elección de intendentes, algo que resulta inaceptable para muchos. Este cambio se percibe como una forma de ejercer control sobre ellos en un contexto donde el peronismo no debe mostrar fracturas ni divisiones. Si ella lidera la lista, ya sea como diputada nacional o legisladora provincial —un tema aún sin definir—, corren el riesgo de disminuir su apoyo en las urnas, a pesar de que creen que un distanciamiento de la figura de Kirchner les garantizaría una mayor continuidad. Así lo indican ciertas encuestas.
Los intendentes, que son, en gran medida, el soporte del gobernador en su firme enfrentamiento contra Kirchner y La Cámpora, representan los principales opositores a una Cristina que ha comenzado a moderarse, reconociendo que las circunstancias han cambiado y que la confianza en el "estado presente" ha disminuido. Este panorama se entrelaza con el debate acerca de la reelección indefinida de los intendentes, una propuesta que Kiciloff reserva para ellos, mientras que Teresa García, legisladora y ocasional compañera de café de Cristina, argumenta que esta extensión también debería aplicarse a los miembros del Congreso. Su posición es clara: no quiere excepciones para aquellos que no pertenezcan a este círculo.
En la otra orilla política, Karina Milei ha superado a Santiago Caputo. Su hermano, el presidente, ha confirmado a José Luis Espert como el primer candidato a diputado para octubre. Este desenlace pone fin a un conflicto interno y ha apagado otras alternativas propuestas por asesores influyentes en la estrategia electoral del gobierno. La consigna "bala y cárcel" para los delincuentes, que Espert ha adoptado, refleja su enfoque de cara a las elecciones a gobernador de 2027, evocando la imagen del emblemático Clint Eastwood tras su paso por "Harry el Sucio". Su elección también actúa como freno ante eventuales aspiraciones por parte de figuras del PRO, como Diego Santilli, quien podría ocupar un segundo puesto o cualquier otra posición.
Guillermo Montenegro, otro jugador clave, no necesita consultar con Mauricio Macri para avanzar, a pesar de que su relación no ha sido siempre la mejor; ha sido embajador de su gobierno en Uruguay. Ahora se alinea con Santilli y Cristian Ritondo, en un trío que busca jugar con la camiseta violeta en la próxima competencia electoral. Se especula que Montenegro podría ser tentado con otros cargos, como el ministerio de Justicia o de Seguridad, especialmente si Patricia Bullrich asciende en la estructura o si Cuneo Libarona se retira como suele prometer tras implementar el sistema acusatorio a nivel nacional.
Así, las dinámicas y especulaciones en el escenario político bonaerense se multiplican, anticipando un octubre violeta si se cumplen las promesas del Señor de los Milagros.




