
De la redacción de INFORME DIGITAL
Un estudio del IARAF, elaborado a partir de datos oficiales de la DNAP y el INDEC, expuso una tendencia que se profundizó en los ultimos catorce años: Entre Ríos perdió capacidad de gasto real por habitante y quedó rezagada frente a las provincias de mayor densidad poblacional y actividad económica. De acuerdo al informe, la provincia retrocedió 18,5% en términos reales desde 2010, una caída mucho más profunda que el promedio nacional del 9,8 por ciento.

Mientras CABA y Neuquén lideraron el crecimiento en capacidad de gasto, con subas del 27,1% y 35,2% respectivamente, el resto del país mostró deterioros generalizados. En ese mapa, Entre Ríos aparece claramente entre las jurisdicciones más afectadas, sólo por detrás de provincias con colapsos aún más severos como Santa Cruz o La Rioja.
Un retroceso explicado por la caída del financiamiento nacional
El informe desagrega el comportamiento de cada componente: ingresos provinciales, regalías, transferencias automáticas y transferencias no automáticas nacionales. Entre Ríos prácticamente no modificó su recaudación propia en términos reales, pero sufrió una caída abrupta en los recursos nacionales: las transferencias no automáticas y parte de las automáticas se redujeron 19,3% entre 2010 y 2024, generando la mayor parte del deterioro fiscal.

Este desplome dejó a la provincia con menor autonomía financiera y una mayor vulnerabilidad ante los ciclos de ajuste federal. Según el IARAF, la dinámica entrerriana se asemeja más a la de provincias dependientes del financiamiento nacional, pese a tener un tamaño económico que debería ubicarla en un segmento intermedio de fortaleza relativa.
Cómo quedó Entre Ríos frente a la región centro
La comparación con Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires muestra la dimensión del retroceso. Santa Fe cayó apenas 7,3% en su capacidad real de gasto por habitante desde 2010, y Buenos Aires retrocedió 8,6 por ciento. Córdoba tuvo una caída mayor, del 15,3%, pero aun así quedó por encima de Entre Ríos.
El deterioro entrerriano también se refleja en el presente: la provincia quedó por debajo del promedio de gasto por habitante medido en pesos constantes de mayo de 2025. Mientras Neuquén supera los 6.600 pesos por habitante y Tierra del Fuego los 5.800, Entre Ríos se ubica en torno a los 2.461 pesos, en la franja media-baja del país.
La brecha que se ensancha
A partir de los datos, el estudio concluye que la desigualdad fiscal entre provincias se amplió en el periodo 2010–2024. La distancia entre las jurisdicciones de mayor capacidad de gasto y el resto aumentó de manera sostenida, y Entre Ríos quedó ubicada en el grupo de caída fuerte.
La pérdida real de recursos por habitante no solo afecta la capacidad del Estado provincial para sostener servicios esenciales; también debilita la inversión pública, la infraestructura y la prestación territorial. El informe advierte que, sin una recuperación de los componentes nacionales y una recomposición real de la recaudación provincial, la brecha con las jurisdicciones de mayor desempeño seguirá creciendo.

Entre Ríos enfrenta un escenario fiscal más frágil que hace catorce años. La caída del 18,5% en su capacidad real de gasto por habitante la ubica en el grupo de provincias con retroceso fuerte y menor margen de maniobra. En contraste, CABA y Neuquén consolidaron mejoras significativas, profundizando la distancia con el resto del país. Las cifras muestran que la provincia no solo perdió recursos: también perdió autonomía.




