Viernes, 29 de agosto de 2025   |   Economía

Nueva estimación de la consultora Equilibra revela que la pobreza supera el 43 por ciento en contraste con datos oficiales

Se trata de un informe de la consultora Equilibra. La revisión de los métodos estadísticos revela una brecha significativa entre los indicadores oficiales y la realidad socioeconómica. Los datos oficiales ubican el dato en 34,7 por ciento
Nueva estimación de la consultora Equilibra revela que la pobreza supera el 43 por ciento en contraste con datos oficiales

Un estudio metodológico reciente alerta que la pobreza en Argentina podría ser significativamente más alta de lo que se reporta oficialmente. Al actualizar la Canasta Básica Total (CBT) y corregir la subdeclaración de ingresos, la tasa de pobreza para el semestre de octubre de 2024 a marzo de 2025 podría situarse hasta 8,6 puntos porcentuales por encima de la cifra oficial.

El análisis, elaborado por Lorenzo Sigaut Gravina, Sebastián Lastiri, Gonzalo Carrera y Micaela Bassi de la consultora Equilibra, se centra en dos aspectos clave: la actualización de la CBT y la corrección de la subdeclaración de ingresos en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Según los autores, la metodología oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) aún utiliza ponderadores de gasto de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) de 2004/05, lo cual no refleja los cambios en los patrones de consumo ni en los precios relativos en años recientes. Esta falta de actualización provoca una subestimación de la línea de pobreza, especialmente en un contexto de alta volatilidad macroeconómica y transformaciones en los hábitos de consumo.

El debate ocurre en un momento en que el Indec se prepara para una nueva canasta con el fin de medir el Índice de Precios al Consumidor (IPC) relacionado con la inflación. La última actualización se realizó en 2016, aunque con datos de la encuesta de hogares de 2004. Se prevé que la implementación comience el próximo año.

“La medición oficial de la incidencia de la pobreza en Argentina enfrenta diversos problemas que es necesario corregir para obtener una serie más precisa sobre su evolución”, enfatizaron desde Equilibra.

“Aparte de una mayor tasa de pobreza (+8,6 p.p. en el último semestre móvil), se observa que la reducción en el último año y medio ha sido menor, pues el flagelo de la pobreza se sitúa alineado con los últimos meses de la administración de Alberto Fernández (43,5% entre abril y septiembre de 2023)”, añadieron.

“La línea de pobreza estimada es superior en todo el período, aunque se achica considerablemente en ciertos momentos, como durante el pico del primer semestre de 2024 (55,9% frente a 53%, respectivamente). La mejora de la pobreza desde ese máximo fue mucho más marcada en la versión oficial debido a una reducción de la subcaptación de ingresos de la EPH (por menor inflación y mayor precisión -nuevas preguntas- de la EPH) que no implica un descenso real de la pobreza”, explicó la consultora fundada por Martín Rapetti y Diego Bossio.

El informe

La revisión de la CBT realizada por Equilibra se llevó a cabo utilizando datos de la ENGHo 2017/18, que muestran una reducción significativa en la proporción del gasto destinado a alimentos y bebidas: del 38,4% en 2004/05 al 27,7% en 2017/18 para el segundo quintil de ingresos. Este cambio indica que la Inversa del Coeficiente de Engel, utilizada para calcular la CBT, es ahora un 49,9% mayor en promedio para 2024 en la región del Gran Buenos Aires.

Como resultado, la CBT para un hogar tipo de cuatro personas en marzo de 2025 alcanza los $1.705.068,18, frente a los $1.100.265,57 de la metodología oficial, lo que representa un incremento del 54,96%.

El estudio también aborda la problemática de la subdeclaración de ingresos en la EPH, un fenómeno que impacta la precisión de las estadísticas sociales. Se aplicaron dos tipos de correcciones: una fija, basada en los coeficientes estimados por el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) para 2022, y otra dinámica, que ajusta los ingresos declarados según la evolución del ratio entre los salarios formales registrados en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y los reportados en la EPH.

Los coeficientes de ajuste indican que la subdeclaración es más acentuada en los extremos de la distribución del ingreso y varía en el tiempo, especialmente durante períodos de alta inflación y cambios en la captación de ingresos a través de encuestas.

Al combinar ambas correcciones —la actualización de la CBT y el ajuste dinámico por subdeclaración de ingresos—, la nueva estimación de la pobreza para el semestre de octubre de 2024 a marzo de 2025 alcanza el 43,3% de la población urbana, en comparación con el 34,7% reportado oficialmente. En promedio, la diferencia entre la línea de pobreza oficial y la nueva metodología es de 5,1 puntos porcentuales a lo largo del período analizado, con el mayor desvío (8,6 puntos) en el último semestre disponible. El estudio destaca que, aunque la tendencia general de la pobreza se mantiene, la magnitud y la pendiente de la evolución difieren, reflejando con mayor precisión los cambios en los ingresos y los patrones de consumo.

La relevancia de contar con mediciones más precisas de la pobreza radica en su impacto directo sobre el diseño y la evaluación de políticas públicas. Los autores subrayan que conocer con mayor exactitud el nivel y la evolución de la pobreza es un insumo fundamental para la toma de decisiones en un entorno económico caracterizado por la volatilidad y la incertidumbre. Además, advierten que la falta de actualización de la canasta de consumo y la subdeclaración de ingresos pueden distorsionar el diagnóstico social y comprometer la efectividad de las intervenciones estatales.

El contexto metodológico de la medición de la pobreza revela que la periodicidad de actualización de las encuestas de gasto e ingresos de los hogares es inferior a las recomendaciones internacionales, que sugieren revisiones cada diez años como mínimo. La ENGHo 2017/18, última disponible, permite reflejar con mayor precisión los cambios en los hábitos de consumo, como el aumento del peso de los servicios y nuevas demandas relacionadas con la tecnología y el transporte. Sin embargo, la metodología oficial todavía se basa en datos de hace dos décadas, lo que limita la representatividad de la CBT y, por ende, la validez de los indicadores sociales derivados.

La investigación también señala que la mejora reciente en la captación de ingresos en la EPH, atribuida a la desaceleración inflacionaria y a cambios en el cuestionario de la encuesta, ha influido en la dinámica de la pobreza reportada. No obstante, la comparación con fuentes administrativas como el SIPA y la ANSES muestra que la recuperación de ingresos declarados en la EPH ha sido más rápida que la observada en los registros oficiales, lo que refuerza la necesidad de aplicar ajustes dinámicos para evitar subestimaciones.

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