Por Natalia CorreaPara Informe Digital. El titular se tiene que dirigir al registro donde está radicado el vehículo, que en el caso de Paraná hay cinco sedes del Registro Nacional del Automotor, con: el título del auto, documento personal, los datos del o los autorizados a conducir el vehículo y el formulario 02.Para dicho trámite no es necesaria la presencia del solicitante de la tarjeta azul ya que se trata concretamente de una declaración jurada del propietario del vehículo que es quien, en cierto modo, confirma que los portadores de la tarjeta azul puedan estar al frente del volante.Esta declaración jurada puede hacerse de manera particular ante un escribano y posteriormente se entrega en el Registro Automotor abonando $20 o directamente completar el trámite en el Registro pagando $22 por cada la tarjeta azul.La implementación de esta tarjeta se enmarca en una decisión nacional y se está implementando en algunas partes del país como otra posibilidad a la hora de certificar que se está conduciendo un vehículo ajeno pero con autorización.No obstante haber entrado en circulación la aplicación de sanciones a quienes no la tengan son imprecisas porque, según se dijo a INFORME DIGITAL, tendría que depender de lo que la norma nacional de tránsito establezca pero al ser reciente su extensión y al no implementarse uniformemente en todo el territorio nacional la sanción podría estar en manos de la autoridad de aplicación de cada lugar donde se solicite su posesión. En el caso de la capital entrerriana el Registro del Automotor expende esta tarjeta desde mediados del 2006, aproximadamente, rigiéndose con los lineamientos impuestos desde la Dirección General del Registro, dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación.Es una medida que alternativa nueva que acredita que quien está al frente del volante está habilitado para conducir determinado vehículo, según se informó a este medio desde el Registro del Automotor.Vale remarcar nuevamente que aún no está reglamentado el control de la portación de la tarjeta azul en la Ley Nacional de Tránsito, como si ocurre con otras documentaciones, carnet o licencias para conducir. En este sentido, consultado el Subsecretario de Transito y Transporte de la comuna local respecto del contralor ejercido por los inspectores a quienes manejan y no son propietarios del automotor expresó que “la municipalidad aún no tiene competencia al respecto ni los inspectores están pidiendo la tarjeta”.Asimismo, el funcionario estimó que “entraría en vigencia su uso si se reglamentan las condiciones desde el municipio o a través de una medida legal” aunque admitió no estar demasiado interiorizado en el tema.




