
La empresa multisectorial newsan-defendio-el-regimen-de-tierra-del-fuego-tenemos-derechos-adquiridos-y-los-van-a-respetar.phtml">Newsan-Siam concretó el despido de 45 trabajadores y la suspensión de otros 70 en sus plantas de la provincia de Buenos Aires. La medida provocó un marcado malestar entre el personal y reavivó el conflicto con el gremio metalúrgico. Desde la compañía afirmaron que se debió a una caída en las ventas, aunque los trabajadores lo ponen en duda y denuncian una maniobra especulativa vinculada al debate por la reforma laboral.
Empleados de la firma señalaron que los ceses se realizaron mediante la finalización de contratos a plazo fijo, una práctica que califican como “despidos encubiertos”. La medida impacta en unos 30 operarios de la planta de Monte Chingolo y en 15 de la fábrica de Avellaneda, todos con un año o más de antigüedad y que, según sostienen, ya deberían haber pasado a planta permanente.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Avellaneda se alcanzó un acuerdo con la empresa para sostener los puestos de trabajo durante febrero. No obstante, el panorama a partir de marzo continúa siendo incierto. Los directivos de Siam advirtieron que podrían avanzar con más desvinculaciones una vez finalizado ese período de resguardo.
Los trabajadores rechazaron el argumento empresarial de una supuesta crisis. Un informe de la agencia Moody’s Local, publicado en septiembre de 2025, destacó que Newsan presenta una posición competitiva sólida en el mercado argentino y bajos niveles de endeudamiento, tanto en el corto como en el largo plazo. En ese marco, desde el sector laboral sostienen que la empresa no atraviesa una situación financiera crítica.
Newsan opera en varias áreas estratégicas: fabrica y distribuye electrodomésticos de distintas marcas, comercializa productos de consumo masivo bajo licencias internacionales, desarrolla actividades en el sector alimenticio a través de Newsan Food y participa en el negocio de cosmética y cuidado personal. Para los empleados, esa diversificación refuerza la idea de que las decisiones responden a criterios de rentabilidad y no a una emergencia económica.
El conflicto se arrastra desde octubre del año pasado, cuando se implementaron suspensiones rotativas de una semana por mes. Tras el receso de vacaciones de enero, varios trabajadores denunciaron que al regresar a sus puestos no se les permitió el ingreso a las plantas. Desde la empresa sostuvieron que cuentan con un stock de producción —especialmente de motos— que sería equivalente a seis meses sin vender.
La situación preocupa especialmente a los trabajadores afectados, muchos de los cuales tienen problemas de salud derivados de años de tareas metalúrgicas y familias a cargo, incluidos hijos con discapacidades cuyos tratamientos dependen de la cobertura médica vinculada al empleo. El temor a quedar fuera del mercado laboral, sumado a la pérdida de ingresos y de obra social, profundiza el impacto social del conflicto.
El escenario se da a pocos días del debate parlamentario sobre la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, un contexto que incrementa la incertidumbre entre los empleados de grandes empresas. De los aproximadamente 150 trabajadores permanentes que se desempeñan en las dos plantas de Newsan-Siam, cerca de la mitad permanece suspendida sin fecha de reincorporación, mientras crece el temor a nuevos despidos a partir de marzo.
LB/ML


