
Un niño de 12 años falleció tras permanecer hospitalizado desde el pasado domingo, cuando fue atacado por un tiburón mientras nadaba en el puerto de Sídney, informaron este sábado sus familiares.
En un comunicado del Hospital Infantil de Randwick, los padres del menor, identificado como Nico Antic, anunciaron el deceso de su hijo. “Nico era un joven alegre, amigable y deportista, con un espíritu bondadoso y generoso. Siempre estuvo lleno de vida y así lo recordaremos”, expresa el texto.
Los progenitores dijeron estar “devastados” y expresaron su agradecimiento a los socorristas y al personal médico “por todo lo que hicieron para cuidar a Nico”. Además, solicitaron respeto por su privacidad “en estos momentos tan difíciles”.
El ataque se produjo alrededor de las 16:20 hora local del domingo, cuando el niño, junto a un grupo de amigos, saltaba desde una cornisa rocosa de unos seis metros hacia aguas poco profundas y turbias.
Según la Policía de Nueva Gales del Sur, la rápida reacción de los amigos, que se tiraron al agua para asistirlo antes de la llegada de los equipos de rescate, fue clave para salvarle la vida en ese momento.
Posteriormente, agentes de la policía marítima lograron sacarlo del agua y le colocaron torniquetes en ambas piernas para contener la hemorragia antes de trasladarlo a un hospital, donde permaneció varios días en cuidados intensivos con graves heridas en las extremidades inferiores y finalmente falleció.
Las autoridades precisaron que, de manera preliminar, el ataque habría sido causado por un tiburón toro, especie habitual en el puerto de Sídney.
Entre el domingo y el martes se registraron cuatro ataques de tiburón en Australia, incluido el que resultó mortal para el menor. En esa serie de incidentes, una persona resultó gravemente herida y otras dos sufrieron lesiones leves.
Víctor Piñeiro, identificado como un “amigo cercano” de la familia Antic, inició a comienzos de semana una campaña de recaudación de fondos en línea para ayudar a cubrir “gastos futuros y trámites relacionados”. “A pesar de todos los esfuerzos, este desgarrador suceso ha tenido el peor desenlace posible”, escribió Piñeiro.
Hasta este sábado, la campaña había recibido más de 3.700 donaciones y superaba los 239.000 dólares recaudados.
El tiburón toro es una de las especies más conocidas en aguas australianas por su tamaño y fuerza, y por su capacidad de habitar tanto aguas saladas como dulces, lo que le permite internarse en estuarios y en zonas costeras muy frecuentadas por bañistas y pescadores.
Estos escualos pueden superar los tres metros de longitud y están entre los principales responsables de los encuentros entre tiburones y humanos en la costa este de Australia, incluida la bahía de Sídney. Suelen acercarse a la costa atraídos por bancos de peces y por las aguas turbias tras lluvias intensas.
En 2025 se contabilizaron al menos diez ataques de tiburón en el país, entre ellos uno a un niño de 9 años que logró sobrevivir; cinco de estos incidentes resultaron mortales.
De acuerdo con una base nacional de incidentes, desde 1791 hasta 2025 se han registrado en Australia más de 1.280 ataques de tiburón, de los cuales aproximadamente 260 han sido mortales.
(Con información de EFE)
