
El municipio bonaerense de 9 de Julio lanzó una convocatoria dirigida a productores frentistas y a actores del sector agropecuario para participar en una licitación pública que permitirá sembrar entre 300 y 350 hectáreas de banquinas ubicadas a lo largo de distintas rutas provinciales y caminos, como la ruta 65. La iniciativa busca dar uso productivo a superficies hoy ociosas, mejorar el mantenimiento vial y generar recursos que se destinarán al sistema educativo, a instituciones locales y a la red de caminos.
La propuesta se enmarca en la ley provincial 10.342 y en la ordenanza municipal 2882/91, normativas que habilitan a los municipios a otorgar permisos de uso precarios y onerosos para la explotación agraria de franjas adyacentes a rutas y caminos de la red vial provincial, con exclusión de las superficies estrictamente reservadas como banquinas.
Los permisos se otorgan por un plazo máximo de un año, con posibilidad de renovación, y permiten la siembra de cereales, oleaginosas, forrajes, pasturas y otras producciones afines al lugar. Entre las condiciones figuran el control obligatorio de plagas y malezas y la adopción de buenas prácticas agropecuarias (BPA) que eviten la erosión del suelo.
Cecilia Fusari, subsecretaria de Producción del municipio, y María José Gentile, intendente de 9 de Julio
Asimismo indicaron que está expresamente prohibido el pastoreo de animales y el alambrado de estos espacios. El esquema busca compatibilizar la producción con la seguridad vial y el cuidado ambiental, en un contexto en el que muchas de estas franjas hoy no reciben mantenimiento.
La intendenta de 9 de Julio, María José Gentile, remarcó que se trata de una política que ya se aplica en otros distritos de la provincia. “Es una iniciativa que también está en otros partidos vecinos, que llevan adelante desde hace un tiempo largo la siembra en las banquinas”, señaló a LA NACION.
Recordó que el distrito ya había adherido a la normativa provincial. “Hace muchos años, el municipio se adhirió a la ley provincial que habilita esta siembra. Indudablemente tiene beneficios múltiples por donde se lo mire. No solamente para el partido, sino también para el mantenimiento de banquinas de los caminos y rutas”, afirmó.
Gentile criticó el estado actual de las banquinas. “Hoy, es un cuestionamiento que le hacemos a quienes tienen la obligación de mantenerlas. El no mantenimiento está generando grandes problemas de seguridad vial”, advirtió.
Vista aérea de la ruta provincial 65Gza
Para la jefa comunal, el alcance es amplio. “Creemos que tiene múltiples objetivos y beneficios para el partido, tanto productivo como de mantenimiento vial, y por supuesto también en un ingreso a diferentes instituciones del partido”, sostuvo. Sobre el destino de los fondos, detalló: “Esto, por ley, está destinado en un porcentaje al Consejo Escolar, un 20% al mantenimiento de red vial, un 20% a instituciones sin fines de lucro”.
La intendenta indicó que el tema ya venía siendo conversado con el sector. “Es una iniciativa que ya se viene charlando con la parte productiva agropecuaria del partido”, dijo.
Como ejemplo, mencionó zonas donde las banquinas son amplias. “Por ejemplo, en el camino que va a 25 de Mayo, las banquinas son muy amplias y hoy está todo sembrado”, describió. No obstante, aclaró que no cualquier cultivo es viable. “No se puede sembrar cualquier cultivo, hay que tener en cuenta el crecimiento de cada especie y que su altura no limite la visibilidad de aquellos que van por la ruta, por lo tanto, siempre tiene que ser acotado”, señaló.
En esa línea, enumeró opciones y restricciones. “Puede ser alfalfa, trébol, soja. Lo que no está permitido es maíz y sorgo por un tema de altura y visibilidad. Y en cada cultivo hay que tener en cuenta el uso de herbicidas permitidos y las buenas prácticas agrícolas”, explicó.
Gentile vinculó la medida con un contexto de limitaciones presupuestarias. “Hoy hay un abandono de banquinas importante, eso genera un problema de seguridad vial. También tenemos un tema de los recursos escasos del municipio y cada vez nos tenemos que hacer cargo de más cosas”, indicó.
Y sintetizó el espíritu de la propuesta: “Es poner un poco de creatividad, sobre todo porque ya es una ley provincial y hay una ordenanza que lo permite y que hay muchos municipios que también lo están utilizando”.
Desde el área productiva, la subsecretaria de Producción, Cecilia Fusari, estimó la superficie involucrada. “Estimamos aproximadamente entre 300 a 350 hectáreas que podrían entrar en esta iniciativa”, dijo.
Aclaró que hay limitaciones técnicas. “Hay que tener en cuenta que solo se puede sembrar dejando el margen de la banquina regulado por Vialidad de Nación y Provincia, que son 3 a 5 metros libres, y después se puede sembrar el resto”, detalló.
El número final se sabrá luego de que finalice el proceso licitatorio. “El dato preciso lo vamos a tener cuando cierre la convocatoria que es el 28 de febrero por licitación pública. Recién ahí vamos a medir lo que hay”, señaló.
Sobre el mecanismo de adjudicación, explicó: “El frentista tiene prioridad de su frente por ley, y en la licitación ese productor va a hacer una oferta y el municipio va a tomar la mejor oferta de esta licitación pública, como funcionan las licitaciones del área de contrataciones, al mejor postor, el que más nos ofrezca”.
La funcionaria destacó el interés inicial. “La iniciativa es muy nueva, tenemos inscriptos siete productores. Parece poco, pero es un montón para nosotros”, afirmó. También contemplan alternativas operativas. “También nos deja la posibilidad de hacerlo nosotros como municipio y después hacerlo con algún contratista independiente”, indicó.
Finalmente, Fusari reconoció que no todos los frentistas querrán asumir la tarea. “Tal vez el frentista lo ve como una complicación y cree que a veces la logística es un tema. Así que la idea es que si el propietario no quiere, firme una autorización que le permita al municipio hacerlo por su cuenta, a través de una licitación”, concluyó.


