
De la redacción de INFORME DIGITAL
La reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei sumó en su dictamen un capítulo fiscal que encendió alarmas entre los gobernadores: la reducción del impuesto a las Ganancias para sociedades de mayor escala, un tributo clave que se coparticipa automáticamente con las provincias.
El impacto proyectado es millonario. Distintas estimaciones señalan que el recorte de recaudación afectaría sobre todo a los distritos con mayor peso en la distribución federal. En el ranking nominal de pérdidas aparecen Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Chaco y Entre Ríos entre las provincias más perjudicadas.
Para el caso entrerriano, un cálculo técnico difundido por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal proyecta una pérdida cercana a los 53.000 millones de pesos anuales en recursos automáticos derivados de Ganancias. Otras lecturas políticas ubican el impacto incluso por encima de los 80.000 millones, según cómo se mida el efecto total sobre la coparticipación.
Qué se modifica en Ganancias
El punto central es que el dictamen incorpora una rebaja de alícuotas en los tramos superiores del impuesto que pagan las grandes sociedades. En concreto, las empresas que hoy tributan 35% pasarían a tributar 31,5%, y las que pagan 30% bajarían a 27%.
La discusión es que este beneficio se concentra en un universo reducido: se menciona en informes económicos que apenas 144 sociedades de mayor escala absorberían más de la mitad del ahorro fiscal generado por la medida.
Ejemplos de empresas beneficiadas
No existe hasta ahora un listado oficial que identifique a esas 144 firmas, pero es evidente que el beneficio apunta al segmento de grandes grupos económicos nacionales, como los que integran el núcleo más alto del impuesto corporativo. En términos ilustrativos, se trata de empresas del tamaño de Mercado Libre, Techint, Arcor, bancos o grandes exportadoras, que concentran gran parte de la recaudación.
La cuenta entrerriana
El contraste es contundente incluso bajo un escenario hipotético favorable para el sector privado local. Suponer que Entre Ríos podría tener 10 empresas dentro del universo beneficiado es, en sí mismo, un cálculo exagerado: no hay registro público que permita afirmarlo y la provincia no concentra un gran número de sociedades del tramo más alto.
Pero aun poniendo nombres reconocidos a modo de ejemplo, como Baggio en Gualeguaychú, el Grupo Motta en el complejo avícola o firmas agroindustriales históricas como Las Camelias, el ahorro empresario agregado sería mínimo frente al costo fiscal provincial.
Con números simples: si 10 empresas entrerrianas grandes ahorraran alrededor de 70 millones de pesos cada una al año, el total apenas rozaría los 700 millones. En paralelo, Entre Ríos resignaría unos 53.000 millones en recursos coparticipables.
Es decir: aun en el mejor escenario posible para algunas compañías locales, la provincia perdería unas 75 veces más de lo que esas firmas ahorrarían.
