
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, definió como “enemigos de Italia” a quienes provocaron los disturbios durante las violentas protestas del sábado contra los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina.
Unas 5.000 personas se movilizaron en Milán; las manifestaciones derivaron en enfrentamientos con la policía y en actos de sabotaje contra la red ferroviaria, especialmente en Bolonia, lo que motivó una fuerte movilización de las fuerzas de seguridad.
Meloni afirmó en sus que “miles de italianos trabajan para que todo funcione en las Olimpiadas”, entre ellos numerosos voluntarios. Al referirse a quienes provocaron los incidentes y difundieron imágenes de los hechos, sostuvo que actúan como “enemigos de Italia y de los italianos”, en referencia directa a los responsables de la violencia.
Convocada por el Comité Olimpiadas Insostenibles (COI), la protesta reunió a estudiantes, colectivos anticapitalistas y ambientalistas. La manifestación buscaba denunciar el impacto social y ambiental de los Juegos Olímpicos, poniendo el foco en la tala de árboles para la construcción de pistas de esquí y en la presencia de agentes estadounidenses del ICE junto a la delegación de Estados Unidos.
El recorrido de la marcha se había planificado fuera de las zonas olímpicas. Sin embargo, la tensión escaló cerca de la plaza de Corvetto, donde algunos manifestantes intentaron romper el cordón policial para acceder a la autovía. Las fuerzas antidisturbios respondieron con cargas, cañones de agua y gases lacrimógenos, mientras asistentes arrojaban piedras, petardos y fuegos artificiales.
Disturbios en Milán durante una protesta contra los Juegos de Invierno
Tras los enfrentamientos, cinco personas fueron detenidas y trasladadas a la comisaría. Durante la protesta se vieron árboles de cartón y pancartas con el lema “Reconquistemos las ciudades, liberemos las montañas”.
En paralelo, el norte de Italia sufrió importantes alteraciones en el servicio ferroviario por el corte de cables en la ciudad de Bolonia. Este sabotaje, atribuido por el Ministerio de Transportes a “acciones coincidentes con la inauguración de los Juegos”, ocasionó retrasos en los trenes de alta velocidad entre Milán, Turín y Venecia.
Tras los disturbios previos en Turín el fin de semana anterior, el Gobierno italiano aprobó nuevas medidas de seguridad urbana. Esas normas incluyen la posibilidad de la “retención preventiva” de personas consideradas de riesgo antes de cualquier manifestación, para prevenir incidentes violentos.
La inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina reunió a deportistas de 93 países y a decenas de miles de asistentes. El evento transcurre bajo estricta vigilancia y concentra la atención pública por la ola de protestas y el debate sobre su impacto social y ambiental.
Las autoridades reiteraron su respaldo a las fuerzas del orden y a los trabajadores afectados por los incidentes, y reconocieron el desafío que suponen las protestas en el contexto de un evento de alcance internacional.


