Jueves, 29 de mayo de 2025   |   Campo

Mayo termina con lluvias inusuales y alertas sobre complicaciones para la siembra

Mayo termina con lluvias inusuales y alertas sobre complicaciones para la siembra

Las intensas lluvias que afectaron al nordeste de Buenos Aires durante el mes de mayo están provocando serias complicaciones en el principal núcleo agrícola del país. Un 40% de esta región presenta suelos saturados y un exceso de agua que obstaculiza la siembra de trigo, especialmente en el norte de la provincia, que abarca el 20% del área total. En algunas localidades, las precipitaciones superaron los 500 milímetros, estableciendo un récord histórico para este mes.

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) alertó sobre la situación: “Con las 200 a 500 mm de agua caída en el nordeste bonaerense durante mayo, la siembra de trigo se ve complicada”. Hasta la fecha, solamente se ha logrado sembrar el 2% del área prevista, una cifra muy por debajo del 12% alcanzado en el mismo período de 2024. En lugares como Chacabuco, el total acumulado alcanzó los 498 mm, más del doble del máximo histórico registrado desde que se comenzaron las mediciones.

Para poner en perspectiva la magnitud del fenómeno, la BCR indicó que en mayo de 2024 el promedio de precipitaciones fue de únicamente 8 mm, en contraste con los 110 mm promediados este año, donde varios puntos superaron los 130 mm, y algunos llegaron hasta los 500 mm.

En este contexto, la entidad destacó que, aunque hay planes para aumentar la siembra en un 10% en comparación con el año anterior, lo que implicaría alcanzar 1,66 millones de hectáreas en el núcleo agrícola, el exceso de agua acumulada en las últimas semanas pone en entredicho ese objetivo.

“Se estima que podría haber una importante disminución en el área de trigo en el norte de Buenos Aires”, comentaron los técnicos de la BCR, quienes también mencionaron que se suma el factor de una menor rentabilidad. En el sudeste de Santa Fe también hay preocupaciones: los productores advierten que no debe volver a llover si se desea avanzar con las tareas.

El impacto del exceso hídrico no solo afecta al trigo; también se observa una disminución en la intención de siembra de otros cultivos de invierno, como la arveja y las crucíferas. “Si las condiciones climáticas mejoran, podríamos implantar algunos lotes, pero la limitada disponibilidad de variedades de ciclo corto limitaría el área sembrada”, señalaron desde la BCR. La situación se refleja también en General Pinto, donde los productores comentan: “Es incierto cuánto se va a sembrar, hay cero movimiento: ni sembradoras ni consultas sobre insumos”.

En contraste, algunas áreas del sur de Santa Fe y sudeste de Córdoba logran mantener sus intenciones de siembra. En Bigand y Corral de Bustos, la expectativa es aumentar el área en un 10% en relación al año pasado, aunque aún no se ha podido comenzar debido a la humedad del suelo.

Desde el punto de vista económico, los márgenes para el cultivo de trigo son ajustados. En terrenos propios, los resultados rondan los 90 dólares por hectárea, mientras que en terrenos alquilados se prevé una pérdida de 61 dólares.

En medio de este panorama, la llegada de las bajas temperaturas es vista como una oportunidad para avanzar en las actividades de recolección y controlar la plaga de la chicharrita, evitando así un aumento en su población que pueda afectar el próximo ciclo de maíz. Este día se registraron mínimas por debajo de 0 °C en varias localidades: -3°C en Colonia Almada y Hernando (Córdoba), -2,1°C en Carlos Pellegrini (Santa Fe) y -1,7°C en Chacabuco (Buenos Aires).

“Las bajas temperaturas eran muy esperadas para ayudar a reducir la población de chicharrita. Además, las heladas favorecen el secado de la soja que queda por cosechar y de los maíces aún en pie”, destacó la entidad.

Luis Ignacio Mateos, productor y asesor en Roberts (partido de Lincoln), afirmó en diálogo con LA NACION que “se esperaban las heladas para ayudar a reducir la humedad de la soja que queda por cosechar”. Además, añadió que “también benefician al maíz y al control de malezas de verano, que seguían verdes cuando ya deberían haber padecido heladas”.

En la misma línea, Leonardo Maya, productor de Chacabuco, explicó que “hay malezas resistentes al glifosato que se combaten con cletodim, pero este producto no es favorable para el trigo. Después de usarlo, hay que esperar unos 20 días para que sea seguro. A veces no se recomienda su uso. Las heladas combaten las malezas y evitan la necesidad de aplicar productos que pueden afectar el trigo. Es positivo que vengan las heladas, ya que con el frío y el viento, el suelo comienza a secarse, lo que permitiría iniciar la siembra en 15 días”.

En cuanto al futuro, el consultor Alfredo Elorriaga indicó que “las bajas temperaturas se mantendrán en los próximos días, incluso durante el inicio de junio, acompañadas de buen tiempo y estabilidad atmosférica”. Según las previsiones, no se esperan lluvias hasta el miércoles 4 de junio.

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