
Habría que definirlo así: Mauricio Dayub es el actor de oro,sin vueltas.
Este lunes, en Mar del Plata, se llevó el premio Estrella deMar de Oro 2020 por su obra El equilibrista. Y, a fines de 2019, venía de ganarotro galardón importante: el ACE de Oro.
“He trabajado mucho pero nunca imaginé algo así. Quieroagradecer a todos los que me ayudaron a crecer, a desarrollarme… Fui más alláde lo que me imaginaba como actor y espero poder hacerlo de ahora en más comopersona”, señaló, emocionado.
Unipersonal que conmueve, El equilibrista es, de algunamanera, un resumen de su carrera. Un recorrido difícil, con momentos duros, enel que si algo tuvo que hacer fue remarla y remarla.
Es, al fin de cuentas, esta es una obra que relata lahistoria familiar de Dayub, la de su abuelo italiano que le inculcó la fraseque lo marcaría para siempre: “El mundo es de los que se animan a perderel equilibrio”.
Al principio, Mauricio tomó una decisión arriesgada: ofreciódevolverles el dinero a los espectadores que no salieran satisfechos delespectáculo.
“Fue una promoción que me podría haber salido mal, pero porsuerte nadie, hasta ahora, ha pedido el dinero. De todos modos, al concluir elespectáculo salgo inmediatamente al hall, y recibo las devoluciones delpúblico, que son maravillosas”, explicó el actor.
Y profundiza: “De vez en cuando me encuentro con uncontingente que en broma me dice ‘somos 32 y queremos que nos devuelvan eldinero’… O todo lo contrario: ‘Estamos tan conformes que queremos pagar eldoble'”.
Dayub, que acaba de cumplir 60 años, nació en Paraná, EntreRíos, y trabaja como actor y director de teatro desde hace casi 40 años.
Casado con la actriz Paula Siero, se formó en la escuela”interpretativa” de Carlos Gandolfo, gran maestro de teatro, y a partir de allíarmó un recorrido que también lo llevó a destacarse en el cine y la televisión.
“Prefiero la cultura del esfuerzo”, le decía Dayub, hace untiempo, a Clarín.
Y así fue su vida.
Cuando llegó a Buenos Aires, empezó vendiendo agendas en elcolectivo 132 y pintando departamentos. Con lo que recaudó, en el verano de1984, se fue a Santa Teresita. Y se hizo notar con la obra Hablemos a calzónquitado.
Se trasladaba “en un Ford Taunus con techo vínílico ycon música de Valeria Lynch en el casete del estéreo”.
Hincha de Boca, se llama Mauricio por decisión de una tía(Mary) que copió el nombre de una telenovela.
Hasta que logró consolidarse en la actuación, estudióCiencias Económicas, vivió en pensiones de Constitución, en casas de amigos yhasta en estaciones de subte.
En 1994 se alzó con el premio ACE a la”revelación” por sus labores en Compañero del alma y A lo loco.
El espaldarazo le llegaría en 1997 con El amateur, una obrade su autoría (que también contó con un ACE), que se mantuvo por variastemporadas en la escena independiente.
Después, en el 2011, alcanzó el éxito popular al integrar elelenco de Toc Toc, la comedia que se mantuvo por nueve años en la calleCorrientes.
Esta obra le hizo ganar otro ACE, esta vez como “mejor actorprotagónico de comedia”.
En televisión, trabajó en Como pan caliente, Hospitalpúblico y Guapas, entre otras otras producciones. Y en cine, en Correccional demujeres y Corazón de león.
De actor a “empresario”, fundó su propia sala, elChacarerean Teatre, en Palermo. Cuando le preguntan cómo hizo para llevar acabo semejante emprendimiento, Mauricio responde con simpleza: “Mi mamá meenseñó a ahorrar. ‘Todo se termina, aunque haya mucho’, decía ella”.
También, lo tentaron para entrenar políticos “en el arte dela mentira” y rechazó ese trabajo.
“¿Qué lugar ocupa la política en mi vida? Me pasó como conel fútbol, que me aburrió por cantidad de competencias, partidos, millones…Creo que Juan Carr, de la Red Solidaria, hoy es más político que los políticos.Necesitamos urgentemente eso, acciones. Será que vengo de una familia honesta,de grandes padres y trabajadores”.
Dayub fue padre en 2012, como se dice, “en la madurez”. Suhijo se llama Rafael.
“Yo creía que no me faltaba nada y cuando llegó mi hijo medi cuenta que me faltaba lo principal, pero yo no lo sabía”, comenta Mauricio.
Y agrega: “Yo le decía a Paula: ‘Estamos bien, tenemos todo,somos felices’. Pero hay algo que tiene un hijo… que no conocías y que apartir de que lo conocés decís: ‘¡Cómo me lo estaba perdiendo!'”.
Este año, para no perder la costumbre, Dayub tendrá muchotrabajo: será protagonista de una película de Netflix, El cuaderno de Nippur,junto a Valeria Bertuccelli y Esteban Lamothe; interpretará a Coco Villafañe,el padre de Claudia, en Sueño bendito, la serie sobre Maradona para Amazon, ydirigirá a Adrián Suar y Diego Peretti en la comedia teatral Inmaduros.
Lo que se dice, ?una agenda cargada, como las que vendía enel 132.




