El acusado, que padece problemas físicos, debió retirarse de su casa en calle Antonio Crespo y Fogón, habida cuenta de la presión de los familiares de los niños que pretendieron hacer justicia por mano propia al conocer la denuncia judicial.En la misma, la madre de una nena de 10 años y un niño de 9, alertaba que el padre de las criaturas las había abusado sexualmente en diferentes situaciones. A la más grandecita ultrajándola en sus partes íntimas, en tanto que al nene, obligándolo a mantener sexo oral. La jueza de Instrucción Elisa Zilli tomó intervención en la causa que determinó practicar varias medidas, pero no la detención del acusado que se trasladó hasta la casa de su madre en calle Villa San Benito.RechazoLa madre del acusado de violación expresó el repudio por la situación que vive su hijo: “Creo que es inocente, no sólo porque él me dijo que a los nenes no les había hecho nada, sino también porque sé que él físicamente no está en condiciones de poder violar a nadie”, referenció la mujer para agregar: “Él está enfermo, padece una enfermedad de transmisión sexual por lo que no puede tener relaciones y por ello es que dijo con seguridad que él no puede ser capaz de semejante acción”.En su descargo, comentó: “Mi hijo me contó que no sabe por qué lo han metido en semejante quilombo, afectándolo directamente con sus hijos a quienes quiere”.“Con la nena prácticamente no se veía, ya que por su problema de salud estuvo alejado de la casa por el tratamiento y con el nene más chico, me advirtió mi hijo que estuvo con él ayudándolo a higienizarse en sus partes íntimas, pero nada que ver con otras situaciones asquerosas que se denunciaron en la Justicia”, recalcó la abuela de las criaturas.La mujer confió que “la nena tenía buena relación con su padre, lo mismo que mi otro nieto, pero también hay que decir que siempre estaban en la calle. Vivían en la calle y eso tal vez es importante decirlo”.“El nene, además, padece problemas psicológicos que están siendo tratados”, añadió la mujer en una muestra de querer destacar que por la personalidad de los pequeños “pueden llegar a ser manipulados fácilmente por algún mayor, en especial la tía, es decir la hermana de la madre”.“Creo que todo esto es una gran mentira y hasta que no se demuestre lo contrario, mi hijo es inocente y no se merece que lo escrachen y lo ensucien por todos lados”, aseveró la mujer que defendió la inocencia del denunciado.“A mí me duele doblemente porque en el medio está mi hijo que creo que es inocente, pero además están metidos mis dos nietos que quiero y aprecio terriblemente”, alertó para destacar: “Quiero decirles a la madre, a la tía de los chicos y a los demás familiares que andan saliendo por todos los medios que se queden quietos que esperen qué resuelve la Justicia”.“Si se da el caso hipotético que es acusado y procesado, seré la primera en cuestionar a mi hijo, pero hasta el momento le creo porque no hay nada que me haga dudar, más teniendo en cuenta que el médico no constató lesiones en los nenes”.AmenazasPor otra parte, la madre del acusado repudió y descalificó las amenazas a las que están siendo sometidos de parte de los familiares directos de los niños.“Por qué andan diciendo que van a hacer justicia por mano propia, hay un juez que investiga, pero además mi hijo tiene innumerables problemas de salud”.“Les quiero decir que un abogado ya nos está asistiendo y por ello es que denunciamos estas amenazas públicas que no las vamos a tolerar”, reseñó la abuela de las dos criaturas.Por lo pronto, la jueza Zilli ordenó a personal policial de la comisaría 14ª practicar varias diligencias con el fin de tratar de confirmar los dichos de los menores. Las dos víctimas dieron detalles de las penosas situaciones a las que fueron llevados, según ellos, por el padre. Si bien, la posible violación en la nena fue descartada por el informe forense, se alertó que se investiga la posiblidad de un Abuso deshonesto.También se conoció que luego de la feria judicial del mes de julio, a los dos menores se les practicarán las pericias psicológicas y psiquiátricas para establecer si el tenor de la denuncia es avalado sin visos de poder caer en contradicciones y bajo influencias de mayores, tal como marcó la abuela de los pequeños que se encuentran en la actualidad bajo el amparo y contención de su madre. (Fuente: Diario Uno)


