
Los Grobo Agropecuaria SA, en concurso preventivo de acreedores desde hace un año, presentó su balance semestral. Según los números, la evolución del resultado operativo sigue el plan establecido y está ”mostrando una mejora concreta y cuantificable, trimestre a trimestre y significativa” comparada con el mismo período del año anterior. Entre abril y junio pasado, por ejemplo, registraron una mejora de US$727 millones respecto del primer trimestre y de $14 millones respecto al mismo lapso de 2024, es decir, antes del concurso. Fuentes de la compañía indicaron a LA NACION que redujeron costos en torno al 45% y vienen aumentando el volumen. La expectativa es alcanzar el millón de toneladas de granos en la campaña actual, con lo que regresarían al top ten de acopiadores.
Para el próximo semestre, la proyección de la empresa para el EBITDA (siglas en inglés de beneficios antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) es “neutral/positivo”.
“Bajamos la transaccionalidad a cero en febrero y marzo del 2025 -explica el vocero-. A partir de ahí reconstituimos la actividad, concentrándonos en originación y acopio de granos. Cerramos el acuerdo comercial-operativo con el grupo brasileño AMaggi- para operar con soja y maíz y fuimos creciendo en volumen. Estamos ya operando con 900 clientes. Es un hito el nivel alcanzado desde que empezó la reestructuración”.
“Estamos ya operando con 900 clientes”, dijeron en la firmaLos Grobo
Una reseña elaborada por la propia empresa repasa las condiciones que la llevaron a presentar el concurso. Insistieron en que “las variables macroeconómicas del país y las condiciones climáticas adversas” afectaron su negocio en los últimos años, con lo que se redujeron los resultados operativos y eso “comenzó a dificultar el cumplimiento de las obligaciones financieras, motivando a iniciar en los últimos tiempos procesos de renegociación y pedidos de dispensas con las entidades bancarias que flexibilizaron las condiciones contractuales”.
A ese contexto se le agregó que, a fines de diciembre de 2024, “en virtud de un evento de iliquidez en el mercado de pagarés bursátiles para emisores del agro” y la “imposibilidad de cobro de ciertos créditos en favor” de la empresa, la dirección de la compañía comunicó públicamente que no pudo hacer frente al pago de un pagaré bursátil y que tampoco podría afrontar los vencimientos de los pagarés con vencimiento hasta el 31 de marzo de 2025.
El 15 de enero de 2025 se hizo pública una comunicación de que Los Grobo no llegó a un acuerdo con las entidades bancarias y financieras acreedoras por lo que se incumplieron con los respectivos pagos de capital e intereses de las cuotas de diversas obligaciones financieras que vencían por esos días. A fines de ese mes la conducción pidió la apertura del concurso preventivo.
En paralelo, se elaboró un plan para, en el marco del concurso, “posibilitar la continuidad del negocio y el mantenimiento de la fuente de trabajo, a la par que acordar con los acreedores comerciales y financieros una reestructuración de la deuda”. El 20 de febrero de 2025 se abrió el concurso en la Justicia. En septiembre próximo comienza la presentación de propuestas de pago.
La sede de Los Grobo en Carlos Casares, en la provincia de Buenos Aires
En este contexto se puso en marcha un esquema “con el objetivo de tener viabilidad en las operaciones en el corto y mediano plazo”. El plan tiene como principales lineamientos la concentración en las actividades de mayor rentabilidad, en los negocios de originación y distribución de insumos; la potenciación mediante acuerdos acreedores y productores para la originación de granos y el convenio con Amaggi.
Los Grobo desactivaron el negocio de producción agrícola mediante siembras asociadas para disminuir la volatilidad de los resultados de la compañía y las necesidades de capital de trabajo.
Toda la estructura se adecuó a los cambios operativos; de 469 colaboradores en el inicio del 2025, ese año cerró con 247. “Con el objetivo de la reducción de costos, se llegó a un acuerdo con el sindicato basado en el procedimiento preventivo de crisis y se pactó una reducción de las contribuciones al sistema de seguridad social por tres meses. Ahora se gestiona la extensión de plazo y su aplicación a empleados fuera de convenio”.


