Miércoles, 18 de febrero de 2026   |   Campo

Los farmers centran la atención en el maíz y lanzan una alerta por la soja

Los agricultores estadounidenses apenas reducirían sus plantaciones de maíz en 2026, pese al castigo de la caída de los precios tras la enorme cosecha del año pasado, y se preparan para un cuarto año consecutivo de márgenes comprimidos o incluso pérdidas. Así lo indica un reporte de la agencia Reuters.

Los productores confían en que el maíz, el cultivo más difundido en Estados Unidos, se acerque este año al umbral de rentabilidad gracias a su sólida demanda. El artículo firmado por Julie Ingwersen señala que algunos consideran la soja más riesgosa por la creciente competencia de Brasil y la inestable relación comercial de Estados Unidos con su principal comprador, China.

“En este momento, es absolutamente imposible ganar dinero con la soja”, dijo Tim Gregerson, agricultor del este de Nebraska, citado en el artículo. “Probablemente se pueda alcanzar el umbral de rentabilidad con el maíz, pero para ello habrá que obtener un rendimiento extraordinario o que suban los precios”, añadió.

Según consignó el informe, las decisiones de siembra para 2026, que se debaten durante los meses de invierno, constituyen el primer paso para fijar la cantidad de grano que producirá el mayor exportador mundial de maíz y el segundo proveedor de soja, detrás de Brasil.

El reporte apuntó que las decisiones resultan especialmente complejas este año porque el Departamento de Agricultura de Estados Unidos realizó en enero revisiones sin precedentes de su estimación de la superficie cosechada de maíz de la última campaña; eso, junto con rendimientos de maíz en 2025 superiores a lo previsto y las existencias al 1 de diciembre, presionó a la baja los precios.

En el cinturón agrícola del Medio Oeste de Estados Unidos, los productores cultivan maíz y soja

Antes del foro anual de perspectivas del USDA de esta semana, los analistas encuestados por Reuters proyectaron, en promedio, una superficie de siembra de maíz para 2026 de 94,9 millones de acres (38,4 millones de hectáreas), lo que supone un descenso de alrededor del 4% respecto al máximo de 89 años alcanzado el año pasado, aunque sigue siendo la segunda mayor superficie de maíz en 13 años.

La encuesta ubicó la superficie plantada de soja en 84,9 millones de acres (34,4 millones de hectáreas), en línea con el promedio de la última década y por encima de los 81 millones de acres sembrados en 2025 (32,6 millones de hectáreas), el mínimo de los últimos seis años.

“El mercado está enviando la señal de que no quiere que se reduzca demasiado la superficie dedicada al maíz. No necesitamos tanta como el año pasado, pero con la demanda actual, no es que necesitemos una caída enorme”, indicó Frayne Olson, economista agrícola de la Universidad Estatal de Dakota del Norte.

La superficie plantada de soja en 84,9 millones de acres (34,4 millones de hectáreas). Shutterstock

Se precisó que algunos agricultores estadounidenses están luchando por mantenerse solventes, aun con el aumento de las ayudas gubernamentales.

El cultivo de la soja resulta menos costoso, y la demanda de las plantas trituradoras nacionales y la floreciente industria de los biocombustibles debería ayudar a compensar la caída de las ventas de exportación por las tensiones comerciales con China, de lejos el mayor comprador mundial. El informe destacó que China ha comprado 12 millones de toneladas métricas de soja estadounidense desde la tregua comercial de finales de octubre.

Sin embargo, las perspectivas de las futuras exportaciones de soja estadounidense son inciertas ante la reunión prevista para abril entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de China, Xi Jinping.

“En estos momentos, el mercado de la soja es más un juego político que el mercado del maíz”, afirmó Dan O’Brien, economista de la Universidad Estatal de Kansas, mencionado por Reuters.

El maíz suele rendir más del triple de grano por acre en comparación con la soja. Aunque una gran producción presiona los precios, los agricultores individuales pueden obtener mayores ganancias.

El rendimiento nacional de maíz del año pasado fue el más alto registrado, con 186,5 bushels por acre, y se batieron récords estatales en Minnesota y Nebraska, los estados número tres y cuatro en cultivo, así como en territorios más alejados del cinturón del maíz, como Dakota del Norte.

Al cerrar sus planes de cultivo para 2026, los productores dicen que buscan formas de reducir los costos. En Nebraska, Gregerson dejó de comprar maquinaria nueva y halló maneras de disminuir el uso de fertilizantes. Está considerando reducir la aplicación de herbicidas, aunque eso implicaría permanecer cerca de la explotación durante toda la temporada para vigilar los cultivos muy de cerca, señaló el informe.

En Dakota del Norte, el agricultor Phil Volk afirma que los productores de su zona están retrasando las reparaciones de la maquinaria, prescindiendo de detalles como los tratamientos de semillas para promover el crecimiento de la soja y destinando la mayor parte de sus costos de insumos al maíz, su cultivo más rentable en 2025. Volk espera ampliar su superficie de maíz esta primavera en un 15% en comparación con el año pasado. “Van a recortar todos los gastos posibles en soja y dedicar todos los recursos al maíz”, subrayó Volk en el artículo de la agencia de noticias.

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