
La llamaban Susana. Tenía 14 años la última vez que lavieron viva. Blanca Susana Sola lleva 30 años desaparecida. Ahora, la Justiciaentrerriana reconstruye el expediente y volvió a buscarla.
Difundieron un identikit para mostrar cómo se vería hoy, alos 44: pelo castaño largo y ondulado, ojos marrón claro, nariz recta y unlunar cerca de la boca.
Susana nunca votó ni su huella aparece registrada enMigraciones ni en ningún organismo nacional. Su rostro infantil supo estar enlas calles de Gualeguaychú durante algún tiempo. Después se diluyó, igual quela búsqueda.
En 2018 la Justicia reconoció que el expediente por ladesaparición había sido archivado y “expurgado”, es decirdestruido. Gracias a la insistencia de la familia planean reconstruirlo: ahoralos “expertos de la División Individualización Criminal de la PolicíaFederal Argentina”, los únicos con la tecnología necesaria parahacerlo, realizaron una imagen actualizada del rostro de la mujer para quesea difundido en todo el país.
La tarde del 17 de marzo de 1990, Susana salió de su casa yfue a lo de su hermana Gloria, cuidó a sus sobrinos y la ayudó con tareasdomésticas. Después se fue y nunca más se supo nada de ella.
El juzgado de Garantías y Transición Nº 2 de Gualeguaychú, a cargo de Ignacio Telenta, fue quien solicitó el identikit que correspondería al rostro de Blanca Susana Sola. Además, son los encargados de reconstruir el expediente. Sin embargo, no hay ningún indicio de lo que ocurrió con ella.
En dos años desde que se reactivó la búsqueda rastrillaron un baldío y encontraron restos óseos que están siendo cotejados con el ADN de sus familiares, la incorporaron en Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (Sifebu) y rastrean a los funcionarios judiciales que recibieron los testimonios de testigos en los ’90.
“Los rasgos más salientes de la fisonomía de Blanca Susana Sola, son: pelo castaño largo ondulado, ojos color marrón claro, nariz recta y un lunar cerca de la boca”, advirtieron junto a la imagen.




