
“Lo viejo funciona Martín”, apuntó un funcionario con muchas campañas a cuestas: “hay que concentrarse durante 14 meses en la provincia y crecer desde acá, porque somos los únicos capaces de hacer obra pública en el país”. Así, Martín Llaryora volverá a poner el foco donde nunca debió quitarlo. Todo su potencial político se orientará a dejar detrás las gestiones que lo antecedieron y a cambiar la piel del justicialismo provincial. La proyección nacional quedará para más adelante; por ahora, queda en pausa.
La apertura de sesiones del período legislativo se realizará en Laboulaye, una ciudad aparentemente elegida con precisión. En el sur provincial, con un perfil agro productivo y opositora. “Allí también hay que trabajar para remontar el resultado”, indicaron las fuentes consultadas en el Panal. Hay mucha obra pública por encarar y los vecinos dejan las bicicletas sin candado en la vereda. Cemento y patrullaje, dos palabras que se escucharán mucho en los meses que se avecinan.
Para el acto de hoy no confirmó aún su presencia el exgobernador Juan Schiaretti. Dicen que está abocado a estudiar los proyectos en los que trabajará; el ahora diputado nacional sigue recuperándose de un largo postoperatorio. Quizás Alejandra Vigo también.
Por ahora, en la recorrida nacional del “Colorado” Diego Santilli no hubo parada en la tierra del fernet. “Ya habrá tiempo: por ahora el jefe de Gabinete quiere asegurarse los votos en el Senado, el fuerte del PJ cordobés está en Diputados, con Juan a la cabeza”, describen la situación en Córdoba, bajándole la ansiedad a la agenda nacional. En el gobierno provincial se preparan para la pelea que se viene luego de dos años en los que se trabajó el terreno; ahora deberían llegar los días de cosechar. Según destacan en el Centro Cívico, se viene un año de muchas inauguraciones, tanto en Capital como en el interior. Lo palpable volverá a edificar la confianza con el electorado.
Una encuesta difundida en la semana por la consultora Sicchard marca que, en cinco escenarios diferentes, Martín Llaryora encabezando el oficialismo gana en todos. Sólo se acerca a pocos puntos algún candidato que elija a “dedo” Javier Milei. Desde el Panal lo descartan: “Si el presidente comienza a hacer campaña en las provincias y los resultados son adversos, eso le puede afectar la confianza en la economía y jugarle en contra en su reelección”, reflexionó un funcionario mientras pedía otro café.
El trabajo de la consultora le da un piso del 35% al gobernador. “Yo trabajo para solidificar el núcleo y principalmente ese 35%”, apuntó Facundo Torres desde la presidencia del bloque de la Legislatura. Como ocurrió con “Juan”, se deberá reconstruir la liturgia del PJ. “Ustedes se olvidan de todo, pero Juan le ganó a Juez por muy poco y después arrasó”, vaticinó una fuente legislativa. Desde el oficialismo se señala que después de la última elección perdieron entre “7 y 8 puntos” y que se trabajará en recuperarlos para llegar a niveles de aprobación que ronden entre 60% y 65%. Estos números se trasladan directamente a votos, sostienen.
La reelección debería ser un camino relativamente sencillo porque “la gente es conservadora para votar cuando elige gobernador o intendente”. Otro estudio reflejó que casi el 61% de los cordobeses busca un cambio. En el Panal, ese dato fue recibido como una gran noticia: “quiere decir que el 40% nos votaría y que el resto se reparte entre la izquierda, vecinalistas, los libertarios… y hasta la UCR”.
Rodrigo de Loredo ya comenzó su “campaña permanente e intensísima” y desde el Panal consideran que “no hay manera que no se presente”. Consideran que debe asegurarse liderar un bloque propio (y fuerte) en la Unicameral. Por el lado de Luis Juez y Gabriel Bornoroni, en Córdoba saben que esperarán la definición de Javier Milei o su hermana Karina Milei. “Sin juego propio”, chicanean.
Una avalancha de obra pública
“Gestión Martín Llaryora” ya no figura más en los carteles en la vía pública y se sumó un slogan que funcionará como mantra: “hacer para crecer”, con el fin de darle un sentido al desarrollo de obras en el contexto actual. En Wall Street ya se consiguieron los fondos para cumplir con todo lo propuesto. Guillermo Acosta, el ministro de Finanzas, ya cuenta con 800 millones de dólares a una tasa del 8,6%. “Plata no nos va a faltar” para la gestión y las herramientas electorales, remarcaron.
El gobierno buscará generar la percepción de que ellos son los únicos capaces de concretar grandes proyectos. Por ejemplo, terminar la Autovía 19 a San Francisco. “No vendrá un Milei a hacerlo”. Todo ya está calzado en las cuentas provinciales.
La Capital será nuevamente bendecida. A las mejoras en calles e iluminación que implementará Daniel Passerini, se sumarán las Urbanizaciones Sociales. La provincia planea financiar con recursos propios mejoras significativas en barrios populares: cordón cuneta, alumbrado, agua, cloacas y plazas, lo cual también se vincula con una mejora en las condiciones de seguridad. Volver a un gobierno de otro signo político comenzará a sentirse como un riesgo, sostienen desde el Ejecutivo. Será un 2026 con nuevas sedes de la Universidad Provincial (o avances) y el broche de oro de la Autovía 19. “Después veremos cómo termina el partido con los intendentes que quieren pasarse a LLA en el departamento San Justo”, desafían. La gestión es la única arma que muestra Llaryora; con eso alcanza y sobra, aseguran.
Seguridad y tecnología
La capital cordobesa también será protagonista en 2026. Juan Pablo Quinteros, el “ministro candidato”, deberá superar la crisis autoimpuesta de los drones y replicar los indicadores del interior. Siete de cada 10 robos se producen en el departamento más poblado. Para ello, tendrá todo el apoyo del Panal. A fuerza de trabajo y “orden”, el exjuecista se ha ganado la confianza del gobernador. Con el apoyo político de la Unicameral, se buscará que los opositores también sean responsables en materia de seguridad.
Desde la Justicia esperan definiciones sobre el plan de territorialidad y alguna mención al proyecto de flagrancia. Consideran que las intenciones son buenas, pero que el diseño es apresurado. También se espera la activación de las fiscalías narco del interior. “Se debe valorar que en Córdoba no hubo ni habrá baños de sangre como en otras provincias”, remarcó un ministro.
Habrá además adelantos tecnológicos para acercar la atención de salud: telemedicina en Apross, recetas electrónicas para crónicos, retiro de medicamentos en farmacias barriales y optimización de turnos.
“El gobernador más intendente”, suele decir un legislador del sur provincial. Esa será la dinámica que le impondrá Llaryora a su gestión. La apertura del año político será en el interior, en tierras opositoras, pero con el foco puesto en Córdoba. Llaryora, a su manera, volverá a alambrar la provincia.


