
El mercado de electrodomésticos cerró 2025 con una expansión interanual del 23% en las ventas, consolidándose como uno de los segmentos más dinámicos del rubro de bienes durables. Este crecimiento se produjo en un contexto marcado por la apertura de importaciones y la caída de precios.
Un informe de NielsenIQ señala que las categorías de línea blanca y de pequeños electrodomésticos fueron las que lideraron el avance, con un aumento anual del 36%, muy por encima del promedio del sector.
Este desempeño convirtió al sector en uno de los grandes ganadores del año, en sintonía con otros mercados de durables —como automóviles y motos— y en marcado contraste con la evolución de otros segmentos del consumo masivo.
El informe atribuye ese desempeño a una combinación de factores tanto del lado de la oferta como de la demanda.
En el frente de la oferta, 2025 fue un año récord para las importaciones de electrodomésticos, impulsadas por la apertura y desregulación del comercio. Eso amplió de forma notable el surtido y el volumen disponible, especialmente en categorías que antes estaban afectadas por restricciones.
NielsenIQ puntualiza que esa mayor disponibilidad provocó episodios de deflación durante varios meses, derivando en niveles de precios históricamente bajos y en una caída del precio relativo de los electrodomésticos respecto al Índice de Precios al Consumidor (IPC) general.
En detalle, al comparar noviembre de 2025 contra noviembre de 2024, las heladeras registraron una caída del 39,5% en dólares y los lavarropas retrocedieron 45 por ciento. En pesos, los precios también descendieron: las heladeras bajaron 10% y los lavarropas 18 por ciento.
El aumento de las importaciones, potenciado por precios internacionales más bajos y aranceles reducidos, afectó a la producción nacional. Varias compañías ajustaron plantillas y recortaron volúmenes de fabricación. Whirlpool, por caso, decidió cerrar su planta de lavarropas en Pilar y mantener únicamente su operación comercial en el país.
En el plano de la demanda, el menor precio relativo fue el principal motor del crecimiento. Además, se registró un cambio significativo en el acceso al crédito para las familias, con una fuerte orientación hacia la compra de bienes durables.
Ese impulso se sostuvo incluso durante la turbulencia financiera vinculada a las elecciones legislativas, lo que demostró la solidez de la recuperación del sector.
También sobresalió la mejora del salario real del sector privado registrado, especialmente en el primer semestre, que fortaleció la capacidad de consumo en un contexto de mayor acceso al financiamiento y precios más accesibles. Ese conjunto de factores permitió al mercado de electrodomésticos consolidar su protagonismo a lo largo del año.
Eduardo Echevarría, Market CS Manager de NielsenIQ, afirmó que “el cierre de 2025 confirma que el mercado de electrodomésticos fue uno de los grandes protagonistas del año. La combinación de mayor oferta, precios más bajos en términos relativos y un sistema financiero más activo en crédito al consumo generó un escenario muy favorable para la recuperación del sector”.
Asimismo, Echevarría explicó que “este nuevo régimen de oferta permitió que categorías históricamente restringidas lideraran el crecimiento, marcando un punto de inflexión para el mercado de durables en Argentina”.
Las señales de recuperación y expansión se vieron tanto en el aumento de las ventas como en el acceso a productos y financiamiento. La dinámica observada a lo largo de 2025 sugiere que el mercado de electrodomésticos logró superar las limitaciones impuestas en años anteriores por las restricciones al comercio exterior y por la evolución de los precios relativos frente al resto de la economía.
Sin embargo, muchas empresas del sector finalizaron 2025 con márgenes negativos en algunos casos, a raíz de la caída de precios, y con incertidumbre sobre lo que ocurrirá en 2026.
Temas Relacionados
electrodomésticosventasconsumoúltimas noticiasLínea blancaHeladeras




