
Los gobernadores enviaron un mensaje inequívoco de cara a lanegociación paritaria de este año: quieren eliminar la cláusula gatillo, que en2019 les complicó las finanzas. Algunos ya, unilateralmente, la dieron de bajaantes de terminar el año, mientras que otros negocian con los gremios labúsqueda de nuevas fórmulas de actualización salarial.
De esa forma, los gobernadores siguen el camino delpresidente Alberto Fernández, que, a poco de asumir, le pidió a la CGT que noreclamara esa alternativa. El desafío de los sindicatos es cómo ganarle a lainflación sin un sistema de actualización.
Para las finanzas provinciales es clave desactivar laindexación automática en el marco de la caída de ingresos propios ycoparticipables.
Desde hace varias semanas hay un desfile de gobernadores ala Casa Rosada buscando recursos y la misma situación se repite a nivel localcon los intendentes. En 2018, último año de superávit para el global de lasprovincias, el 60% de la reducción del gasto respondió al atraso salarial,según datos del instituto Iaraf. Esa ecuación no se repitió en 2019.
En Buenos Aires ya hubo un primer encuentro donde -sincláusula gatillo- el temario giró alrededor de las demandas laborales; se lesprometió el pase a planta permanente de 4500 agentes y en unos días habrá unaoferta salarial concreta. La gobernación bonaerense pagó la suma fija de $4000a cuenta de futuros incrementos; Oscar De Isasi, secretario general de ATE,planteó que “no se puede perder frente a la inflación y hay que recuperarpoder adquisitivo”.
Desde el gabinete del santafesino Omar Perotti indicaron aLA NACION que la cláusula gatillo es “insostenible” ya que genera unproblema económico “difícil de resolver”. Ya se realizaron losprimeros contactos con los gremios y la premisa es “buscar opciones”.
En Córdoba hubo un acuerdo que alcanzó hasta enero último yen la próxima semana comenzará la discusión de cara a este año; laadministración de Juan Schiaretti está persuadida de que el esquema del gatillono se puede sostener. La recaudación propia acumula 19 meses de caída y no seespera una mejora en el corto plazo de ingresos.
Juan Manzur, en Tucumán, suspendió unilateralmente el últimotramo de la indexación salarial automática; si bien las paritarias de este añono comenzaron formalmente ya hay contactos entre la ministra de Gobierno,Carolina Vargas, y los referentes sindicales. “Los gremialistas piden quese pague y se les explica por qué no se puede hacer frente al último tramo-confió una fuente a este diario-. Ya Manzur dijo que en los futuros acuerdosla cláusula no estará más; en los últimos dos años el aumento fue del 90%, loque muestra que siempre hubo voluntad de dar el máximo”.
En San Juan,Sergio Uñac reemplazó la indexación automática por ajustes de suma fija (pagólos $4000 a cuenta); el presupuesto proyecta un incremento salarial del ordendel 30% en línea con la evolución esperada de los ingresos provinciales.
Oscar Herrera Ahuad, de Misiones, anunció una suba de 13%este mes y siete por ciento más el próximo: “Hicimos, de acuerdo con losporcentuales, un seguimiento a nivel nacional. Hasta ahora no tuvimos ningunaremesa extra para el pago de los salarios públicos”. Con la misma alzacerró la paritaria docente provincial y con el compromiso de una revisiónsemestral.
Hugo Ballay, ministro de Economía de Entre Ríos, subraya queel año pasado los estatales recibieron una suba de 57,6% por encima de lainflación y de la evolución de la recaudación provincial, que fue de 43%.”Es unos de los mayores incrementos concedidos en el país en comparacióncon los otorgados por el Estado nacional”, resaltó. La discusión de esteaño todavía no comenzó, pero se analizan alternativas en el marco de la crisisgeneral.
El ministro de Gobierno mendocino, Víctor Ibáñez, planteó que laparitaria comenzará en marzo cuando la administración de Rodolfo Suárez tenga”indicadores fundamentales como la aprobación del presupuestoprovincial”. Todo indica que la cláusula gatillo que se aplica desde 2017llegó a su fin en diciembre; ya hubo una movilización de estatales en reclamode la apertura de la discusión salarial.
Los números de Chubut son los más complicados entre los delas provincias; el gobernador Mariano Arcioni anunció un plan dereestructuración del Estado, que incluye el congelamiento de salarios estatalespor 180 días y el deceso de la cláusula gatillo. Su administración arrastraproblemas desde hace meses para completar el pago a los empleados.




