En la mañana de este martes, las familias de cuidadores, propietarios de caballos y peones que trabajan en el Hipódromo Almafuerte, de Paraná, se resistieron al desalojo por parte de los nuevos propietarios del predio. El presidente de la Comisión de Equitación del Jockey Club y propietario de caballos, Luis Ori, señaló que “lo que defendemos es la fuente de trabajo de los empleados, de los peones, los cuidadores y los propietarios. Se vendió el hipódromo bajo la condición de levantar uno nuevo en Oro Verde pero no se cumplió”. En Oro Verde las obras están poco avanzadas, ya que sólo se alisó el terreno. No hay barandas en la pista, y no cuentan con instalaciones de agua ni luz. Tampoco está terminado el cerco perimetral. “Nosotros defendemos nuestro derecho. Nos prometieron que nos iban a hacer un hipódromo con todas las luces, con boxes, con tribunas, pero resulta que no hay nada, y ahora vinieron a querer entrar con máquinas a hacer las mediciones, a cortar los yuyos”, manifestó Ori. Por otra parte, indicó que en el lugar se hicieron presentes “los señores Álvarez y Carbonell, que son los nuevos propietarios y vienieron a querer sacarnos”. “La venta afecta a 50 familias. Ahora estamos reunidos debatiendo qué es lo que podemos hacer, porque hasta ahora sólo nos queda resistir, buscamos una solución pacífica.Vamos a resistir hasta que se cumpla lo convenido”, expresó y acotó que volverán a reunirse el miércoles a las 10.30. Por último, expresó que ningún dirigente de la institución les brindó apoyo: “La impresión que está dando nuestro presidente (José Carlos Hernández) es la del capitán del barco que abandona la nave y deja a toda la tripulación a la deriva”. Las familias del Jockey Club acordaron una nueva reunión para el miércoles a las 10 para analizar vías de reclamo.




