Lunes, 14 de julio de 2025   |   Campo

Laboratorio exige explicaciones a funcionarios del Gobierno por importación de vacuna antiaftosa

Laboratorio exige explicaciones a funcionarios del Gobierno por importación de vacuna antiaftosa

Un escándalo se desató tras recibir el presidente del Senasa, Pablo Cortese, una carta documento del laboratorio Biogénesis Bagó, que exigía información sobre la aprobación del ingreso de 8300 dosis de la vacuna antiaftosa “Ourovac aftosa Biv”, provenientes del laboratorio Ourofino de Brasil e importadas por Tecnovax SA. Esta intimación, que advierte sobre la posibilidad de iniciar acciones legales, también se dirige al secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, quien debe proporcionar informes acerca de los procedimientos de aprobación y los sumarios administrativos para investigar posibles incumplimientos de sus funcionarios. La firma advirtió que tomará acciones legales si no se actúa conforme a la ley. Desde el Senasa, aclararon a LA NACION que las dosis fueron destruidas tras su llegada a la Aduana en Ezeiza.

En mayo pasado, el Gobierno aprobó, mediante la resolución 333/2025, el ingreso de kits, medicamentos y vacunas veterinarias para uso exclusivo veterinario desde países con “estándares equivalentes”. Esta decisión generó reacciones divididas en el sector. Pocos días después, las autoridades corrigieron de inmediato con la resolución 338/2025, que incluyó a Brasil en el listado de países autorizados, ya que había quedado excluido.

Pablo Cortese, presidente del SenasaSenasa

La carta documento y las intimaciones dirigidas a los dos funcionarios del gobierno de Javier Milei revelan que hubo dos ingresos de vacunas al país, que caducan el 15 de agosto próximo. El primero tuvo lugar el 6 de diciembre de 2024, con 50 frascos de 10 dosis, 50 frascos de 25 dosis y 50 frascos de 50 dosis, sumando un total de 4250 dosis. El segundo ingreso fue el 13 de diciembre de 2024, con 70 frascos de 10 dosis, 58 frascos de 25 dosis y 38 frascos de 50 dosis, representando 4050 dosis. Tecnovax SA era el importador, con la marca Ourovac aftosa bivalente. Según información, a diciembre pasado, el laboratorio Ourofino tenía presuntamente suspendida su habilitación sanitaria.

Desde Biogénesis Bagó señalaron a LA NACION que el propósito de la carta documento al presidente de Senasa es exigir información sobre la entrada de vacunas desde el exterior sin control alguno. Hasta la fecha, no existe ningún laboratorio extranjero que haya sido auditado por el Senasa, como lo exige la normativa vigente para el ingreso de vacunas antiaftosas. Resaltaron que es crucial que la autoridad sanitaria se pronuncie al respecto y, en caso afirmativo, explique el destino de las dosis.

Por su parte, Tecnovax enfatizó que “nunca realizó una importación sin la autorización correspondiente y, como siempre, cumple con la normativa vigente. Todo lo actuado se llevó a cabo conforme a la ley y con las autorizaciones de los organismos competentes”.

En total ingresaron 8300 dosis de la marca Ourovac Aftosa Bivalente

En respuesta a una consulta de LA NACION, en el Senasa indicaron que la autorización para el ingreso de las vacunas al país se emitió a partir de una nota de mérito y conveniencia firmada por Cortese. Informaron que presentarán toda la documentación requerida por el Poder Judicial para esclarecer los hechos. Asimismo, aseguraron que las 8300 dosis arribaron al aeropuerto de Ezeiza, pero no pudieron ser habilitadas debido a su incumplimiento con la legislación sanitaria vigente. En esta situación, y bajo custodia, fueron retiradas por el laboratorio junto con personal del Senasa para su posterior destrucción. Las muestras no fueron autorizadas para su uso y finalmente fueron descartadas.

Qué dice la carta

“Por medio de la presente lo intimamos formalmente a brindar información detallada sobre las acciones adoptadas frente a dichas operaciones, las cuales habrían sido llevadas a cabo en contradicción con la normativa vigente, normativa que es de orden público e interés nacional“, justificaron en Biogénesis.

Añadieron que las firmas importadoras deben estar habilitadas por el Senasa y deben cumplir con las exigencias vigentes en el país y en su origen. “El importador incluso tiene el deber de comunicar a Senasa cualquier suspensión de actividad total o parcial por parte de la autoridad sanitaria oficial del país de origen″, manifestaron.

La carta documento enviada a Pablo Cortese, presidente del Senasa

Afirman que “no se habrían cumplido la totalidad de los controles y regulaciones vigentes”. Aseguran que el Laboratorio Ourofino tiene suspendida la producción de sus vacunas y no contaba ni cuenta con habilitación vigente de la autoridad sanitaria brasileña. Por consiguiente, “las importaciones constituirían infracciones a la normativa vigente pasibles de todas las sanciones”.

Por ello, intimaron a ambos funcionarios a informar: qué controles realizó o está realizando el Senasa sobre las importaciones de vacunas Ourovac-Tecnovax; si se han iniciado sanciones contra las empresas involucradas; si se abrieron sumarios internos por posibles incumplimientos de deberes por parte del personal del organismo; y cuáles son las medidas adoptadas para garantizar la sanidad animal y el comercio internacional, en cumplimiento de la normativa vigente. “Hacemos reserva de iniciar las acciones legales y/o de efectuar las presentaciones judiciales que correspondan frente a los graves hechos ocurridos en relación a las importaciones Ourovac Tecnovax”, concluyeron.

LA NACION también intentó obtener la versión de la Secretaría de Agricultura para conocer el accionar de la cartera agrícola. No obstante, aclararon que la respuesta la daría el Senasa.

Sergio Iraeta, secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la NacionMinisterio de Economía

Como este medio publicó hace unos meses, Tecnovax solicitó en noviembre de 2024 la importación de ese lote desde el laboratorio Ourofino como lote piloto y no con fines comerciales. En ese contexto, la vacuna pretendía avanzar en el registro local bajo el expediente EX-2024-72805989.

La negativa para que Brasil quedara al margen de la apertura se fundamentaba en un informe técnico al que tuvo acceso LA NACION, con fecha 4 de febrero, en el que el Senasa rechazó la continuación de pruebas sobre la vacuna antiaftosa Ourovac (serie 0001/23), importada por Tecnovax desde Brasil, al detectar que el producto no cumple con los requisitos de estabilidad térmica exigidos por la normativa argentina. Durante los controles técnicos realizados entre diciembre de 2024 y enero de 2025, el laboratorio constató la ruptura total de la emulsión a 37°C, lo que inhabilitaba el lote para avanzar en su proceso de registro y continuar la etapa de prueba. De acuerdo con la prueba Elisa, la vacuna no presentó la potencia necesaria, según los requerimientos del Senasa, y por ello fue denegada.

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