
Comienza a tomar impulso el debate en el Congreso para designar a los miembros propuestos por el Senado y la Cámara de Diputados en la Auditoría General de la Nación.
El diálogo, que se llevó a cabo ayer en las comisiones de ambas cámaras, se trasladó hoy a la Bicameral Mixta Revisora de Cuentas, presidida por el diputado Miguel Ángel Pichetto.
Al inicio de la reunión, estuvieron presentes las autoridades de APOC, el sindicato de la auditoría, que presentaron un documento que refleja los problemas derivados de la falta de autoridades en el organismo de control.
Hugo Quintana, secretario general de la Asociación del Personal de los Organismos de Control (APOC), expresó: “Tenemos una profunda preocupación por lo que está ocurriendo con los organismos de control, no solo con la AGN. La auditoría es un barco a la deriva: no tiene tripulantes, ni capitán, ni nada. Desde hace tres o cuatro meses, la auditoría no está funcionando”.
Pichetto, quien también fue auditor, coincidió en su preocupación: “Conocemos la situación y hemos informado a ambos presidentes de las cámaras. Compartimos esta inquietud”.
Tras estas declaraciones de los trabajadores, comenzaron los posicionamientos políticos, donde el oficialismo fue objeto de duras críticas, incluso de aliados parlamentarios.
En este contexto, el oficialismo, a través de Martín Menem, presentó un proyecto para modificar la ley que no solo reduce el mandato de los auditores de ocho a cuatro años, sino que también altera el proceso de elección. La propuesta sugiere que, en lugar de que Diputados elija tres auditores y el Senado otros tres, se elijan cuatro para la Cámara Baja y dos para la Cámara Alta, dejando uno para cada caso del oficialismo. Además, propone que el Senado designe al presidente de la AGN, quien debe ser de la oposición.
Tanto el sector opositor como algunos espacios cercanos al oficialismo consideran que este proyecto busca obstaculizar el debate y perpetuar la falta de autoridades en el organismo, que tiene la responsabilidad de controlar las cuentas del Estado y los procesos de deuda del Ejecutivo.
Esto quedó claro en los comentarios del senador Juan Carlos Romero, histórico antikirchnerista y aliado del Gobierno en la Cámara Alta, quien calificó el proyecto de Menem como “por lo menos exótico” y pidió votar a los representantes de acuerdo con la ley vigente. “Está claro que el proyecto de Menem, hasta el portero lo sabe, no pasará por el Senado”, añadió.
En esa misma línea se pronunció el diputado Germán Martínez, quien declaró que la discusión sobre un cambio de ley impulsada por el Gobierno es “una maniobra del oficialismo” para frenar las designaciones y romper los acuerdos políticos al plantear “un proyecto que es más que exótico”.
El diputado libertario Julio Moreno Ovalle apoyó el proyecto de Menem, enfatizando que hay “mucho consenso en reducir la duración de los mandatos y los sueldos” y que el oficialismo está “muy preocupado por que se inicie la discusión” de una nueva ley.
El jefe del bloque K en el Senado, José Mayans, interrogó a Moreno Ovalle sobre la fórmula utilizada para dividir los auditores, a lo que el libertario defendió el cambio, argumentando que la presidencia quedaría en manos del Senado.
“Si bien la Constitución no establece un número específico de auditores ni la duración de sus mandatos, sí aclara la forma de elección del presidente. El proyecto de La Libertad Avanza es exótico, por no decir absurdo”, reiteró Romero.
En línea con esta crítica, la diputada K Luana Volnovich apuntó hacia la Casa Rosada, señalando que “hay una responsabilidad del Gobierno en destruir el sistema y en impedir el control de la gestión. Lo exótico son los artilugios diseñados para desmantelar todos los acuerdos. El Gobierno, que pidió auditorías para las universidades, es el mismo que está bloqueando la auditoría de su propia gestión”.
Finalmente, Pichetto, que preside la bicameral y fue auditor, solicitó avanzar “rápidamente” en los nombramientos. “El proyecto presentado en Diputados es totalmente inconstitucional. El Senado no puede nombrar al presidente, lo establece la Constitución. Hay una asimetría innecesaria respecto a los postulantes de cada cámara”.
Por último, el presidente del bloque Encuentro Federal expresó su preocupación por el freno que busca el Ejecutivo, afirmando que “si lo debatimos, es probable que la AGN no le sirva a nadie. El Ejecutivo puede tener otras intenciones, pero este es un asunto que debe resolver el Congreso”, concluyó.




