El miércoles pasado, el Gobierno de la ciudad de Paraná emitió un decreto mediante el que realiza una serie de nombramientos -con la respectiva creación de áreas y asignación de categoría- en la Dirección de Alumbrado Urbano (ex Alumbrado Público).Las designaciones son seis y se tratan de un subdirector de Depósitos de Insumos con categoría 24 (la más elevada en el escalafón), un jefe de departamento de Herrería General (categoría 21), un jefe de departamento Fuentes (categoría 22), un Jefe de departamento Chóferes (categoría 22), un jefe de Departamento Administrativo en Obras (categoría 20) y un Subdirector de Obras y Mantenimiento de Alumbrado (categoría 23). A la media docena de cargos se le añade la creación de igual número de áreas. Así lo dispone el decreto 650 -rubricado por el intendente José Carlos Halle y el titular de la Secretaría Legal y Administrativa, Alejandro Cánepa- en el artículo 2. En ese punto se instruye la incorporación en la estructura orgánica de la Dirección de Alumbrado Urbano, las áreas creadas en el artículo precedente (en el 1 se asignan los nuevos cargos). Las designaciones no son aisladas, sino que se inscriben en una andanada de nombramientos que en enero, en el primer mes de la gestión Halle, ya sumaban casi 150 a la estructura municipal, de acuerdo a la información publicada por EL DIARIO en enero. Todo ocurre a poco de haberse declarado la Emergencia económica de la Comuna, fundada por el oficialismo en la profunda crisis heredada de la gestión de Julio Solanas. Esa ordenanza, sancionada en diciembre pasado, aprobaba el recorte de adicionales a los empleados y subsidios, congelaba los nombramientos en planta permanente, ordenaba austeridad en el uso de insumos y facultaba al Ejecutivo a reprogramar el pago deudas con los acreedores y a rescindir contratos de obra pública, entre otros puntos. COINCIDENCIAS. El año pasado, en el último tramo del gobierno de Solanas, se produjeron nombramientos sorprendentes que provocaron la crítica generalizada. Entre ellos, el que tuvo notoria trascendencia fue el cargo de jefe de departamento de Reparaciones y Mantenimiento del Mástil del Parque Nuevo. El área funcionaba dentro de la Dirección de Alumbrado Público, repartición que ahora tiene un jefe de departamento de las fuentes de agua en la ciudad. Actualmente, según se supo, hay unas 11 fuentes distribuidas en paseos públicos: la mayoría está en el Parque Urquiza mientras que otras se ubican en plazas y hay una en la peatonal San Martín y Venezuela sin funcionar desde hace mucho. La tarea del nuevo jefe de departamento será atender la parte eléctrica y lumínica de las fuentes. Antes, el trabajo estaba a cargo de un jefe de sección. En la Comuna, bajo la órbita de un departamento están los jefes de secciones y los empleados rasos. Eso habla de la estructura municipal, que cada vez parece ampliarse sin control. Por ejemplo, según fuentes extraoficiales, en Alumbrado Urbano ya habría unas 30 jefaturas sobre una planta de personal total que ronda los 110 agentes. De ese número, la mitad tendría funciones de jerarquía (directores, subdirectores, jefes de departamento y jefes de sección).RAZONES Y MECANISMO. El Gobierno funda los nombramientos -y los nuevos departamentos y subdirecciones- en los distintos servicios que presta la dirección en la ciudad y en la necesidad de «lograr una mayor eficiencia». Seguidamente, enumera en la argumentación una serie de tareas básicas e históricas de la Dirección: «La realización de obras para la instalación de nuevas luminarias; la colocación, mantenimiento y control de los semáforos; cambio de luminarias o farolas atendiendo los reclamos de los vecinos; reparación o reemplazo de las columnas de alumbrado público (y) mantenimiento de las luminarias en las fuentes existentes en las distintas plazas y paseos de la ciudad». Entonces -continúa- el Ejecutivo decide asignar funciones de responsabilidad a agentes que se desempeñan en la misma repartición y que cuentan con la experiencia requerida.Por último, el decreto dedica un artículo para aclarar que las designaciones son con carácter interino, hasta tanto se proceda al llamado de concurso. Justamente, la instrumentación de ese mecanismo (ingreso y designación de personal por concurso) es una obligación en la Comuna de Paraná, prevista por ordenanza. Sin embargo, se trata de una exigencia que viene siendo ignorada por las autoridades. (El Diario)






