Sus abogados indicaron que desde 2006 el área de Salud y del Programa VIH no trabajaron en el caso. La joven embarazada a la que, en setiembre de 2006, le transfundieron sangre infectada con el virus VIH a sólo 20 días de dar a la luz en el hospital San Roque sigue sin recibir atención oficial, ya sea por el área de Salud o del Programa de VIH, precisaron sus abogados.“El Estado sólo colabora con un automóvil para viajar a Rosario, que es donde se está llevando adelante el tratamiento y control”, afirmó Miguel Cullen, que junto a Miguel Retamoso representan a la joven mujer. Ambos profesionales destacaron el accionar expeditivo de la Justicia, y volvieron a cuestionar la actuación del área de Salud y VIH.La polémica se disparó cuando se conoció que en Paraná “hay entre tres y cuatro nuevos infectados con VIH por semana”. El dato lo dio aconocer Adriana Bevacqua, médica experta en la materia, ex diputada nacional y ex secretaria de Salud en la provincia. Ante tan alarmante dato, el titular del Programa VIH/ SIDA en Entre Ríos, el psicólogo social Sergio Peralta, reconoció que unas 1.700 personas saben que padecen la enfermedad, mientras que otras 5.100 desconocen que padecen el virus. Y de los notificados, no todos están recibiendo tratamiento. A medida que se indaga en cuestión de VIH la situación es más grave, ya que si la actora principal del caso más emblemático de contagio de VIH de la provincia no recibe atención, cómo será la realidad de las más de 1.700 personas notificadas. “Se fueron en promesas”Ángel Cullen dijo que la mujer “está sufriendo todas las consecuencias de lo que le pasó; su estado es patético, muy duro”, y agregó: “El Estado se fue en promesas, jamás se hizo algo concreto”.El letrado informó que ni la madre ni el bebé “están con tratamiento médico en esta provincia porque se ha perdido totalmente la confianza en el sistema de salud, debido a lo cual recurrimos a Rosario, pero sin recibir ayuda del Estado provincial”. En ese sentido, Cullen recordó que “la oficina de Asistencia a la Víctima, a la que estamos agradecidos, colabora con un auto para realizar los viajes, pero no debería ser así”. Por otra parte, dijo que mantuvieron un contacto con Mario Elizalde, pero luego se fue del área. “Tuvimos un acercamiento con Giano, pero quedó todo en la nada”, disparó el profesional, que aseveró que la afectada “tiene su contención en los abogados y en la Justicia, lo cual no debería ser así”. Por último, Cullen afirmó que “la mujer sufre una serie de trastornos, pero no puede solucionarlos, ya que debería poder ir a un psicólogo elegido por ella por ejemplo, pero no puede porque el Estado y sus programas todavía siguen esperando”. Anoche, UNO pudo conocer que el donante, por su parte, está siendo tratado por el Programa VIH, según adelantó su patrocinador legal. “El tratamiento fue iniciado luego de un largo período, ya que nadie le avisó que estaba infectado”, comentó el abogado. “De casualidad se enteró. Ahí comenzó el tratamiento”, sentenció. La causaEn julio la jueza Elisa Zilli decidió dictar el procesamiento del jefe del área de Hemoterapia del hospital San Roque, doctor Ricardo Alberto Alcain, y de Gabriela Coronel Campana, bioquímica de aquel nosocomio, involucrados en el caso de la joven embarazada que fue transfundida con sangre infectada con el virus de HIV en una transfusión que se realizó en el hospital San Roque en los primeros días de octubre de 2006.La jueza corrió vista al fiscal para que se investigue la posible comisión de un delito por parte de Daniel Langhi, que se desempeñaba en el área de Hemoterapia del San Roque.El caso se conoció en marzo de 2007, cuando el entonces titular del programa provincial Sangre Segura, Carlos Zanaschi, denunció la falsificación de documento público por la aparición de enmiendas en el libro donde se asentaban los resultados de los estudios de VIH. Fuente: Diario UNO




