Jueves, 5 de febrero de 2026   |   Campo

La justicia agiliza los reclamos de quienes buscan cobrar deudas

La justicia agiliza los reclamos de quienes buscan cobrar deudas

La desintegración financiera de Bioceres SA —la compañía que nació en 2001 impulsada por un grupo de productores con foco en biotecnología— dejó de ser un asunto exclusivo de los balances presentados ante la Comisión de Valores y Bolsa de EE. UU. (SEC) para llegar a los tribunales locales. Tras el default declarado a mediados de 2025, la justicia comercial argentina comenzó a dictar órdenes de embargo contra la empresa por reclamos de acreedores que no cobraron sus instrumentos bursátiles. Pese a la desvinculación comunicada por el holding, el conflicto terminó afectando a otra sociedad que cotiza en Nasdaq, Biox.

En el expediente “DRACO LATAM SPC LTD c/ BIOCERES S.A. s/EJECUTIVO”, que tramita en el Juzgado Comercial 29 de la Ciudad de Buenos Aires, la justicia ordenó oficiar un embargo preventivo sobre las cuentas de la firma en entidades como Santander, BBVA y Supervielle. Se trata de una sociedad que reclama el cobro de un pagaré original vencido en julio de 2025 y jamás cancelado, según la demanda ejecutiva impulsada por Carlos Long y Alejandro Villaverde. Exigen el pago de US$106.000 de capital, mientras que el juez ordenó trabar un embargo por un 30% adicional ($31.800) presupuestado de forma provisoria para cubrir intereses y costas.

La sorpresa para peritos y acreedores fue total al constatar que, en el marco de las ejecuciones, las cuentas bancarias de la firma en la Argentina disponían apenas de $550.000, una suma ínfima frente a las obligaciones financieras de la empresa, según el último informe de Portfolio Personal de Inversiones (PPI).

Este cuadro dejó en evidencia un estado de asfixia económica que derivó en el pedido de concurso preventivo de acreedores, aprobado por el Consejo de Administración el pasado 16 de diciembre de 2025. La novedad, difundida a través de informes presentados ante la SEC, implicó la separación definitiva entre la histórica sociedad argentina y las unidades de negocio que cotizan en Estados Unidos.

Ante una consulta de LA NACION, desde la Comisión Nacional de Valores (CNV) indicaron que Bioceres SA no se encuentra bajo el régimen de oferta pública. Si bien tiene emitidos pagarés bursátiles, no está obligado a informar el concurso ni a publicar hechos relevantes ante el organismo.

La situación financiera de Bioceres SA revela con esto un estado de asfixia económica.

La crisis empezó a gestarse a mediados de 2025 con el incumplimiento de obligaciones negociables y pagarés bursátiles por US$5,31 millones (dentro de una deuda total de instrumentos por US$30 millones).

Para evitar que el hundimiento de Bioceres SA arrastrara al resto del holding, incluida Bioceres Crop Solutions, que cotiza en Nasdaq (BIOX), se activó una compleja ingeniería financiera amparada en la norma NIIF 10, según el informe anual obligatorio ante la SEC. Allí se consignó que Moolec Science, su controlante, informó que la pérdida de control sobre Bioceres SA y su filial Bioceres LLC le generará, paradójicamente, una ganancia contable de aproximadamente US$91 millones.

Ese tratamiento permitió a Moolec “desconectar” los pasivos de la concursada de sus estados financieros consolidados. De hecho, Moolec reconoció ante la SEC que tras esa pérdida de control “dejará de tener participación en BIOX”, lo que confirma la escisión total entre la “vieja” Bioceres en crisis y la tecnológica que cotiza en Wall Street, la cual, junto a Rizobacter, no se verían afectadas operativamente por este proceso.

Sin embargo, BIOX, la filial que cotiza en el Nasdaq del grupo Bioceres, refleja el deterioro de la confianza de los mercados en las últimas semanas. Tras operar en niveles de dos dígitos en 2021 y alcanzar un máximo histórico de US$16,00 por acción en noviembre de ese año, las acciones se desplomaron y este jueves cotizan por debajo de US$1, lo que representa una pérdida de más del 90% desde sus picos. Al cierre de este artículo su valor era de US$0,55, el más bajo del último año, y representó un desplome del 8,17% respecto del último cierre.

El Nasdaq emitió un memorando que otorga a Moolec una excepción hasta junio de 2026 para cumplir con los requisitos de capital, y reconoció que la salida de Bioceres SA de sus balances “mejoró materialmente” su patrimonio. Para intentar sostener el precio de su acción, Moolec aplicó un “reverse stock split” de 15 a 1 el pasado 5 de enero.

“Hay base suficiente para otorgarle a Moolec una excepción hasta el 29 de junio de 2026 para demostrar el cumplimiento del requisito de capital contable establecido en la Regla de Cotización de Nasdaq 5550(b)(1) (el “Requisito de Capital contable”), sujeto a ciertas condiciones de divulgación”, destacaron, y agregaron que el memorando del personal refleja el reconocimiento por parte de Nasdaq de la mejora material en el balance de Moolec tras una serie de eventos contables y corporativos completados durante el cuarto trimestre de 2025, que la Compañía considera que han restablecido el cumplimiento con el Requisito de Patrimonio de los Accionistas.

Asimismo, indicaron que los eventos de desreconocimiento previos, junto con el reconocimiento de pasivos intercompañías derivados de la pérdida de control —que antes habían sido eliminados en la consolidación—, y la conversión de ciertas acciones preferentes en acciones ordinarias, produjeron un aumento sustancial del patrimonio de los accionistas de Moolec.

“La Compañía considera haber recuperado el cumplimiento del Requisito de Patrimonio Neto. Si el Panel concede una excepción, Moolec tiene la intención de cumplir plenamente las condiciones descritas en el memorando del personal y cualquier solicitud relacionada del Panel. Moolec sigue centrada en mantener el cumplimiento de los estándares de cotización continua del Nasdaq, a la vez que avanza en sus prioridades estratégicas y fortalece su base financiera”, destacaron.

En el plano local, los registros del Mercado de Valores muestran que la firma supera los $1592 millones según los instrumentos negociados, entre Pagarés y CPD con vencimientos entre febrero y julio de 2026. Curiosamente, a fines del año pasado registraban un stock de pagarés bursátiles por más de $9425 millones. La deuda financiera con bancos, según el Banco Central (BCRA), asciende a $7.167.146.

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