Lunes, 9 de febrero de 2026   |   Campo

La estepa de Santa Cruz en jaque por sequía histórica y vientos sin precedentes

La estepa de Santa Cruz en jaque por sequía histórica y vientos sin precedentes

EL CALAFATE.- La provincia de Santa Cruz declaró por un año el estado de emergencia y desastre agropecuario ante la sequía extrema y los fuertes vientos que afectan la región. La medida, anunciada ayer durante la 102º Exposición y Feria Ganadera y el 113º aniversario de la Sociedad Rural de Puerto Deseado, busca mitigar la pérdida de ganado, la escasez de forraje y el bajo rendimiento productivo, y brindar asistencia a los establecimientos afectados.

La decisión responde a una crisis que se consolidó primero en el departamento de Puerto Deseado y luego se extendió a toda la provincia: los informes técnicos del INTA muestran que la condición de la vegetación está muy por debajo del promedio histórico en esas zonas, como consecuencia de un balance hídrico deficitario que impacta directamente en la producción.

Según la resolución 039/26, firmada por Hugo Garay, presidente del Consejo Agrario Provincial (CAP), el panorama se debe a una combinación de factores climáticos extremos en los que el viento tiene un papel determinante. Los registros oficiales indican que la falta de lluvias y las altas temperaturas se vieron agravadas por vientos fuertes, intensos y persistentes en gran parte de Santa Cruz, con magnitudes no registradas en décadas.

La norma comenzó a gestarse en diciembre a partir de un informe de la Sociedad Rural de Puerto Deseado, remitido a la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz (FIAS), en el que los productores detallaron cómo la sequía afectó la disponibilidad de forraje y el agua de bebida para los animales. Relataron que la situación obligó a malvender vientres y corderos con bajo peso y en pésima condición corporal, y advirtieron que podría forzar el cierre definitivo de numerosos establecimientos rurales.

La resolución establece un mecanismo de auxilio amparado en la ley nacional 26.509 y abre un plazo de noventa días corridos para que los afectados presenten sus solicitudes y acrediten los perjuicios sufridos, un requisito esencial para acceder a los beneficios del Sistema Nacional para la Prevención y Mitigación de Emergencias Agropecuarias. El objetivo es que la homologación nacional permita implementar con urgencia esquemas de suplementación animal y provisión de agua de bebida para sostener las majadas y mejorar la condición corporal de las hembras antes del servicio otoñal, clave para asegurar la producción de corderos y lana en la próxima primavera.

Para participar de la Expo Rural de Puerto Deseado llegó el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, quien resaltó la importancia estratégica de la producción ovina para la Patagonia y ratificó el compromiso de la entidad con los productores de la región, poniendo el foco en los principales desafíos productivos, sanitarios y de seguridad que atraviesa el sector. También estuvieron, entre otras autoridades, Sergio Iraeta, secretario de Agricultura.

Durante su discurso, Castagnani subrayó que “la Patagonia fue poblada y construida a partir de una actividad tradicional que genera arraigo, identidad y pertenencia, como es la producción ovina”.

Remarcó que se trata de una actividad que debe ser defendida y potenciada no solo como patagónicos, sino como argentinos. Señaló que la presencia institucional en el territorio busca “escuchar, acompañar y colaborar para encontrar soluciones concretas a las problemáticas existentes”.

Autoridades y dirigentes del campo en la Rural de Puerto DeseadoGentileza

Uno de los ejes centrales planteados por Castagnani fue la proliferación del guanaco, una problemática recurrente en la región. Hizo un llamado a trabajar de manera conjunta y decidida para encontrar una solución sustentable, advirtiendo que, si no se actúa a tiempo, “podemos terminar con una Patagonia con muchos guanacos, pero sin productores”.

También se destacó la necesidad de abordar con mayor firmeza la sarna, que sigue provocando importantes pérdidas en las majadas y en la producción ovina en general. Al respecto, Garay anunció la declaración del estado de prevención de sarna ovina en toda la provincia; se trata de una parasitosis que impacta directamente en la producción y de la cual la provincia se encuentra libre desde noviembre de 2023. Garay informó que el gobierno provincial firmó una resolución que exige que todos los ovinos que ingresen a Santa Cruz desde el norte del paralelo 46º sur cuenten con un doble baño sanitario en origen con productos aprobados por el Senasa y una cuarentena obligatoria de 24 días en destino, entre otras condiciones.

A su turno, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, destacó el esfuerzo de los productores patagónicos: “Producir en Santa Cruz no es sencillo. Sin embargo, aquí hay productores que siguen apostando y trabajando generación tras generación, sosteniendo las diferentes actividades agropecuarias, cuidando la tierra y manteniendo vivas nuestras comunidades rurales”.

Pino también subrayó el trabajo conjunto con el gobernador Claudio Vidal: “Nos entendemos, nos acompañamos, es por eso que en los últimos días hemos destacado el esfuerzo del sector público y privado para avanzar con la histórica primera cosecha de trigo y avena en El Calafate”.

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