A partir del reclamo de los vecinos del Parque Urquiza por nuevas edificaciones en torre en esa zona, la Defensoría del Pueblo inició una investigación administrativa para obtener información referida a los permisos otorgados y en situación de trámite.Se revisaron todos los permisos de las edificaciones que superan la altura máxima de los 9,50 metros, con el objetivo de conocer su ubicación, la normativa municipal bajo la cual fue aprobado y en qué fecha se otorgaron los permisos de uso.La Defensoría observó que existe un desfasaje de tiempos entre el permiso de uso otorgado por la Dirección de Planeamiento, los trámites de factibilidades otorgados por las dependencias municipales de servicio y el proceso relativo a la ejecución de la obra. “Esto implica que las construcciones avancen a pesar de no estar cumplimentados los trámites correspondientes”, asevera el informe.En los hechos, los propietarios construyen con el permiso de uso y un anteproyecto presentado con “factibilidad provisoria emitida por la Dirección de Obras Particulares”.Incluso observaron que la factibilidad de agua otorgada es por radio servido, “lo cual no garantiza el servicio”.En este sentido, la autorización de nuevas edificaciones en torre y el incremento de densidad poblacional que esto genera en dichos sectores urbanizados, “debería realizarse previendo, no sólo la factibilidad de los servicios por disponibilidad de la red, sino midiendo el impacto que tendría esta demanda sobre las construcciones existentes”, entendió la defensoría. Y agrega: “Máxime cuando la zona objeto de reclamo acusa problemas de vieja data en lo relativo a la provisión de agua potable”, agudizado por la presencia de cañerías obsoletas que no tendrán solución con la mera puesta en funcionamiento de la nueva planta de agua.A criterio de la Defensoría debería volverse a los objetivos particulares establecidos en la Ordenanza Nº 8563 Código Urbano, porque en ellos está plasmado el interés que los vecinos reclaman: “Garantizar buenas condiciones ambientales conforme a las características del tejido urbano y asegurar iluminación, ventilación, asoleamiento, acústica, privacidad, higrometricidad, visuales y ángulo de visión del cielo en todos los espacios habitables”. Y agrega: “Adecuar las superficies edificables en relación a la infraestructura existente y potencial, manteniendo el equilibrio entre volumen edificable y espacio urbano”.Resulta indispensable, al parecer de la Defensoría, garantizar la adecuación de los servicios de infraestructura, destacando en particular el incremento de la demanda de agua, por el aumento de la densidad poblacional.En los próximos días se emitirá una resolución de la Defensoría formalizando esta postura. (UNO)




