La Secretaría Legal y Técnica de la Municipalidad de Paraná solicitó a las áreas de Tránsito y vinculadas con el Depósito comunal datos actualizados de la cantidad de motos y autos en situación de ser rematados, esto es, vehículos que hacen más de seis meses que están en depósito y no han sido reclamados por sus dueños. Hace un mes se había informado que había alrededor de 100 motos y 30 autos en este estado, pero con el correr de las semanas este número se pudo haber modificado. Por esta razón, la Secretaría ha pedido a Tránsito que ajuste la información, para con esos datos tramitar ante el Registro de la Propiedad provincial los papeles correspondientes a estos vehículos, que serán entregados junto con la moto o auto a quien los adquiera en el remate. Asimismo, se informará del proceso al Colegio de Martilleros, pues debe intervenir en el remate, que será público. De acuerdo con lo que informó el secretario Legal de la Comuna, Alejandro Cánepa, existe un decreto que autoriza el remate de motos y autos en depósito cuando hayan permanecido allí más de seis meses, con lo cual sólo resta actualizar los datos y cumplimentar los pasos para obtener la documentación de los vehículos a subastar y solicitar la intervención del martillero. Si bien hay un proyecto de ordenanza que pretende regular el procedimiento, el abogado explicó que no es imprescindible que se apruebe, por cuando ya existe un decreto del Ejecutivo municipal, del año 2009. Cánepa explicó que el área que preside está “gestionando el procedimiento, y en este caso el encuadre del procedimiento de venta es el remate”, en los términos que define la ordenanza de Contabilidad para los casos en que la Comuna decide vender bienes. Para llevar la subasta adelante, la Comuna debe “convenir nuevamente con el Colegio de Martilleros el remate, tal cual se hizo con el material de rezago el año pasado”. Por otro lado, hay que iniciar trámites “ante el Registro de la Propiedad, porque las motos que salgan, deben salir con papeles en orden. Para solicitar la documentación debemos saber qué es lo que se remata, por lo cual se ha pedido al personal de Tránsito un informe detallado de los vehículos que al día de hoy llevan más de seis meses en depósito para cerrar qué es lo que se va a rematar”, explicó. Sucede que “el informe que elevó Tránsito en su momento tiene más de 90 días y precisa una actualización pues en este plazo se han agregado otras motos”. En cuanto a la documentación el Registro la emite fundado en “una normativa que regulariza las motos que han sido compradas en remate público, sin importar su estado anterior”, comentó. “Generalmente no sabemos cuáles han sido los motivos por los que estas motos han quedado tanto tiempo en depósito. A veces se debe a la multa si es muy grave, y por otro lado es posible que no hayan tenido papeles. Como no podemos rematar sin papeles, los Registros han resulto regularizar a partir de un acto público, legítimo, como la compra en remate, sin importan la trayectoria de las motos. Todas las motos salen con los papeles en orden”, redondeó Cánepa. El subdirector de Tránsito, Sergio Ardison, informó que “hace más de un año y medio que hay motos en depósito”. Y dio el ejemplo de la ciudad de Santa Fe, que cada seis meses remata rodados que han quedado abandonados en depósito. Arrumbados como están “se van a arruinando cada vez más los motores y la carrocería”, dijo. Los fines de semana, son varias las motos que son secuestradas por la Comuna, por falta de papeles o por manejar sin casco. La permanencia de los vehículos en el depósito municipal se encarece con el paso de los días, por lo que el monto a pagar en concepto de multas y demás aranceles sobrepasa, en muchos casos, el valor de la moto. En la práctica, hay quienes necesitan alrededor de 2.500 pesos para concretar el trámite. El servicio de depósito de la unidad secuestrada cuesta 10 pesos por día. A esto hay que sumarle 60 pesos por el traslado en la grúa, 600 pesos más por falta de documentación -seguro y patente- y 150 pesos por carencia de casco. Afrontar estos valores, para muchos conductores es dificultoso, motivo por el cual hay propietarios que deciden no retirar el vehículo retenido, más aún en casos en los que las motos son de baja cilindrada y de modelos viejos, con un bajo valor de mercado. (El Diario).-




