
El gobierno de Fernández apunta a que lo importante con elmundo agropecuario es diseñar una estrategia con apertura de canales denegociación, políticas segmentadas y evitando la pirotecnia verbal paraminimizar enfrentamientos.
“El sector está pagando muchísimo dinero en impuestos,probablemente más que en la época de Cristina Fernández de Kirchner. En elcampo estamos mal, pero contentos. O pagamos mucho, pero contentos”, GustavoGrobocopatel, marzo 2019.
El 7D fue la despedida de Mauricio Macri en Plaza de Mayo.La composición etaria, social y política (adultos mayores, clase media alta,derecha antiperonista) fue bastante homogénea. Los miles de asistentesproporcionaron un marco digno, aunque lejos de la masividad esperada por los organizadores”espontáneos”. El acto no sólo fue un mensaje hacia fuera, sino también haciadentro de Juntos por el Cambio.
El macrismo duro avisó que no dará tregua al nuevo gobierno.Ese sector se envalentonó con la remontada electoral del 27 de octubre. En lasPASO, el oficialismo se había impuesto solamente en Córdoba y Ciudad de BuenosAires. En las elecciones generales, el macrismo también ganó en Mendoza, SanLuis, Santa Fe y Entre Ríos.
Más de dos millones de votos sumados, luego de las PASO,tienen explicaciones multicausales. Sin perjuicio de eso, el voto “campo”aportó lo suyo. A pocos días de las elecciones, una encuesta reveló que apenasel 42 por ciento de los productores agropecuarios estaba conforme con elgobierno macrista. Aún así, el 80 por ciento manifestó que votarían por Juntospor el Cambio.
En ese contexto, la confrontativa reacción sectorial contralas primeras medidas del nuevo gobierno (actualización -y posible suba- de lasalícuotas de los derechos de exportación) era más que esperable. Incluso antesde haber asumido, los autodenominados “Guardianes de la República” mostraronlos dientes.
En un spot donde se presentan como el Grupo Campo + Ciudadadvirtieron que “nadie se equivoque: aceptar la decisión de la mayoría nosignifica permitir que nos pasen por encima. Estamos organizados y trabajando,a lo largo y a lo ancho del país y al costado de las rutas, en cada ciudad y encada pueblo. Estamos conectados y alertas para responder a cualquier medidaautoritaria y abusiva”. El viernes 27 de diciembre, los “Guardianes”organizaron protestas en Bell Ville, Rosario y Bragado.
Lo cierto es que una mayoría ciudadana respaldó en las urnasun cambio de rumbo político- económico. La hoja de ruta propuesta por el Frentede Todos fue muy clara: impulsar un modelo social-productivo inclusivo. Esoincluye políticas redistribucionistas que inevitablemente generarán tensiones.La única posibilidad de que eso no ocurra sería incumplir con el contratoelectoral. Lo importante es diseñar una estrategia exitosa (apertura de canalesde negociación/escucha, políticas segmentadas, evitar la pirotecnia verbal) queminimice los enfrentamientos.
El encuentro de Alberto Fernández con los representantes delas entidades agropecuarias apunta en esa dirección. Como se dijo, el diseño depolíticas segmentadas será clave. Es preciso recordar que, luego del conflictoabierto por la 125, la presidenta CFK avanzó en ese terreno.
En 2013, el gobierno implementó un reembolso de los derechosde exportación a los productores trigueros. En 2015, el kirchnerismo amplió elPrograma de Estímulo para los Pequeños y Medianos productores con mayoresporcentajes de devolución de los derechos de exportación para diferentescultivos (trigo, soja, maíz y girasol) e incrementó la compensación por litrode leche para los tamberos más pequeños.
En ese momento, CFK planteó que “el Estado está paraproteger a los más chicos, a los más débiles en todos los campos. En laagricultura también, tenemos la obligación de mirarnos a los ojos, dereencontrarnos, reconocer los errores, porque tal vez a los chacareros lescontaron que yo era muy dura. Es cierto, a veces soy muy dura. Siempre he sidodura con los de arriba, jamás con los de abajo”. Alberto Fernández prometecontinuar por ese camino.




