
CÓRDOBA.- La citrícola San Miguel, una de las principales exportadoras de limones y líder en el procesamiento industrial del sector, avanza con un canje de deuda que vence el 7 de este mes. Desde la empresa se muestran “optimistas” respecto del resultado; el mínimo de adhesión requerido es del 70%. Por otro lado, en el último día hábil de 2025 la compañía comunicó que los US$15 millones de un préstamo sindicado obtenido a mediados del año pasado fueron capitalizados, con lo que esa deuda queda saldada.
La empresa tiene hoy en el mercado tres series de ON por US$110,6 millones: vencen US$60 millones en julio; US$34 millones en octubre y el resto, US$16,6 millones, en febrero del 2027. “Después de las elecciones el mercado se puso demandante y resolvimos hacer un canje – dijo a LA NACION Pablo Ferrari, el CFO de la empresa- . Es por las tres series. La propuesta es respetar el valor original, reconocer interés devengado hasta la fecha de la suscripción y para compensar el alargamiento de plazos, ofrecemos 15% de pago en cash al momento de la liquidación (NR: es el 14 de este mes)“.
Sobre la baja de la tasa ofrecida, Ferrari explicó que, de las tres series, una está en dólar linked y las otras en dólar MEP: “Nos aconsejaron unificar en dos bonos y la tasa promedio es del 8%. Eso es lo que pasó”. Añadió que la propuesta “tiene una buena recepción de los bancos y las Alycs (Agentes de Liquidación y Compensación). Veremos el 7 el nivel de adhesiones logradas”.
San Miguel es un jugador de relieve global
En junio pasado la citrícola contrató un préstamo con sus accionistas, a quienes el denominado “grupo de control” ofreció una línea sindicada, con el objetivo de diversificar las fuentes de financiamiento y mejorar la estructura de capital. El financiamiento fue por seis meses inicialmente, con renovaciones automáticas por períodos iguales hasta un máximo de 48 meses.
El 30 de diciembre pasado, la empresa informó a la Comisión Nacional de Valores que capitalizaba la deuda. “Con lo cual queda saldada”, apuntó Ferrari. Ese préstamo se utilizó para afrontar el vencimiento de ON por US$50 millones, que operó pocos días después de obtenidos los fondos.
Martín Otero Monsegur es el presidente de San Miguel desde abril del año pasado. En una entrevista un mes después de asumir con este medio, afirmó: “La política económica nos plantea un desafío a los empresarios, lo que algunos llaman dólar barato. El dólar barato para un exportador es difícil, pero no estoy convencido de que esté mal. Lo más importante es comunicar una política económica y monetaria al mundo empresario y sostenerla en el tiempo, porque eso a nosotros nos da previsibilidad. Y si tenemos previsibilidad, tenemos la obligación de darnos vuelta y empezar a hacer los deberes que hace mucho tiempo no veníamos haciendo. Ahora tenemos que ponerle foco total a la competitividad”.
Martín Otero Monsegur, presidente de San MiguelSoledad Aznarez
Fundada en 1954, la empresa pertenece a las familias Miguens – Bemberg y Otero Monsegur. En 1962 inauguró su primera planta de envasado y, cinco años más tarde, concretó su primera exportación de cáscara deshidratada; en 1973 llegó al mercado internacional con fruta fresca y abrió oficinas en Buenos Aires. En 1997 San Miguel salió a la Bolsa de Buenos Aires e instaló su planta en Famaillá.
En la década de 2000 expandió sus operaciones a Uruguay y Sudáfrica y, en 2017, inició actividades en Perú. Finalmente, en 2022 marcó su salida del negocio de fruta fresca en Perú y en Sudáfrica —vendido a la española Citri & Co— y emprendió una fuerte transformación de su negocio. Más recientemente, en el marco de ese proceso, abrió dos plantas —en Uruguay y en Sudáfrica— para el procesamiento de limón.




