
CÓRDOBA.- El consumo de carne fresca de cerdo y de chacinados cerró el año pasado en alza, con un crecimiento interanual de 2,4%. Diciembre fue determinante: registró un incremento de 29,1% (43,7% en carne y 16,6% en chacinados), impulsado por factores estacionales y por la mayor actividad comercial de fin de año. En los meses previos, la evolución fue irregular. “El sector enfrenta una demanda frágil, muy sensible al poder adquisitivo y a los precios relativos”, dice un reporte del Centro de Economía Regional y Experimental (Cerx) para la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo (Caicha).
En consonancia con ese diagnóstico, el informe destaca que en diciembre el cerdo reemplazó en muchos hogares a la carne vacuna, cuyos precios aumentaron con fuerza durante todo el año. En el caso del cerdo, los precios se incrementaron 2%, por debajo de la suba de la vaca (6,5%) y de la del pollo (3,6%). A diciembre pasado, el consumo per cápita de carne de cerdo fue de 18,9 kilos, un 8,8% más que en el mismo mes de 2024.
“El desempeño de 2025 muestra que la carne de cerdo y los chacinados lograron sostener el consumo y ganar competitividad frente a otras carnes, aun en un contexto económico complejo para el consumo. El sector hizo un esfuerzo permanente por equilibrar precios y absorber costos sin perder mercado. Hacia adelante, la evolución del consumo estará muy vinculada a la recuperación del poder adquisitivo y a la estabilidad de los precios relativos, factores clave para consolidar este crecimiento”, señala Gustavo Lazzari, presidente de Caicha.
El aumento de precios en porcinos quedó también por debajo del IPC de alimentos del Indec, que fue del 3,1%. La variación mensual promedio a lo largo del año fue del 2,2%. En el acumulado anual la suba alcanzó 29,4%, por debajo del 56,8% de la carne vacuna y por encima del 19,2% del pollo.
Hacia adelante, la evolución del consumo estará muy vinculada a la recuperación del poder adquisitivo y a la estabilidad de los precios relativos, factores clave para consolidar este crecimiento”, señala Gustavo Lazzari, presidente de CaichaCaptura de Pantalla
En el balance anual, subproductos y menudencias fueron las categorías que más aumentaron. La hamburguesa registró el mayor salto (41%); le siguieron los chacinados frescos con 33,1% y la carne fresca con 21,9% (en este último grupo la paleta lideró las alzas con 43,2%, seguida de la bondiola curada con 37%. Entre los cortes con menores incrementos se ubicaron el carré sin hueso y el churrasquito, con 15,2% y 16%, respectivamente).
Las importaciones de cortes frescos mostraron un avance de 147% en 2025 respecto de 2024, mientras que las exportaciones cayeron 29%. Las primeras operaciones sumaron 50.618 por US$145 millones, con Brasil y Dinamarca como principales orígenes. También crecieron fuertemente los ingresos por productos terminados: 164% (72.542 kilos por US$7,7 millones).
Las exportaciones totalizaron 11.696,1 toneladas (US$11 millones), dominadas por los cortes de menor valor, menudencias y subproductos. Los destinos principales fueron China, Costa de Marfil, Hong Kong, Ghana, Filipinas y Singapur. Las ventas externas de productos elaborados se redujeron 37% interanual (225.838 kilos por US$ 1,2 millones).
Lazzari sostiene que la suba de importaciones “no es aún motivo de alarma” porque se mantiene dentro de los promedios históricos. Señala que se importaron 50.000 toneladas de carne cuando la producción rondó las 800.000. “No es tampoco un tema exclusivo del eslabón primario, porque cada año que pasa vemos una mayor integración vertical en la cadena, tanto desde la granja hacia el frigorífico como a la inversa. No podemos vivir cerrados a la competencia, pero también es cierto que necesitamos equilibrar la cancha”, añade.
El consumo de carne fresca de cerdo y de chacinados cerró en alza el año pasado: hubo un crecimiento interanual de 2,4%
En ese contexto, apunta que las reformas laboral y tributaria son “absolutamente necesarias. Sin ellas y sin acceso a un mercado de crédito razonable, nos va a ser muy difícil competir a nivel local y en el exterior”.
Sobre las exportaciones, plantea que se requiere abrir mercados que están sanitariamente cerrados. Indica que la apertura de China a las menudencias, como también la de México para todo el universo de productos, “son muy relevantes”.




