
Kim Jong-un difundió un mensaje público por el Año Nuevo en el que felicitó a más de 10.000 tropas norcoreanas desplegadas “en tierra extranjera”, una expresión ampliamente interpretada como una alusión a la participación de Corea del Norte en la guerra en Ucrania junto a Rusia.
De acuerdo con la agencia oficial KCNA, el líder reafirmó la “amistad y la alianza inquebrantable” entre Pyongyang y Moscú, subrayando la lealtad de las fuerzas norcoreanas e insinuando futuros logros significativos en escenarios internacionales.
Durante la ceremonia celebrada en el estadio Primero de Mayo de Pyongyang, Kim Jong-un expresó: “Echo aún más de menos a quienes, en estos momentos, luchan valientemente en los campos de batalla de tierras extranjeras, fieles a las órdenes de su patria”, según citó la KCNA.
Aunque el mandatario evitó mencionar directamente a Ucrania, anticipó “notables hazañas” de las tropas norcoreanas en operaciones fuera del país, en un contexto de crecientes tensiones globales.
El envío masivo de soldados norcoreanos, que incluiría más de 10.000 efectivos, entre ellos zapadores y técnicos militares, responde a la reciente consolidación de la cooperación militar con Rusia, conforme a fuentes surcoreanas y occidentales.
El despliegue se enmarca dentro del Acuerdo de Asociación Estratégica integral firmado en junio de 2024 por Kim Jong-un y el presidente ruso Vladimir Putin.
Según KCNA, este acuerdo establece un compromiso de defensa mutua ante eventuales agresiones, elevando la relación bilateral a un nuevo nivel y justificando institucionalmente el apoyo de Pyongyang a la estrategia militar rusa.
La presencia de fuerzas norcoreanas en territorio ruso y ucraniano ha sido destacada por analistas surcoreanos como un hecho sin precedentes, e interpretación como un paso clave en el refuerzo de la colaboración militar entre ambos países.
En el ámbito doméstico, el discurso de Año Nuevo de Kim Jong-un estuvo acompañado de exhortaciones al patriotismo, en vísperas del 9º Congreso del Partido, que podría celebrarse entre enero y febrero, según inteligencia surcoreana y medios locales.
Se prevé que en ese foro se definan la estrategia militar, diplomática y económica de Corea del Norte para los próximos cinco años.
El renovado alineamiento entre Corea del Norte y Rusia ha modificado el escenario de seguridad en la península coreana. Pyongyang mantiene su negativa al diálogo con Corea del Sur, a pesar de la actitud conciliadora del gobierno de Lee Jae-myung.
Además, existe expectativa sobre una posible declaración oficial que clasifique a Seúl como “Estado hostil”, según medios surcoreanos.
Por otra parte, el Norte ha ignorado la iniciativa del presidente estadounidense, Donald Trump, para una cumbre bilateral a finales de octubre, aunque en determinados momentos ha suavizado su retórica hacia Estados Unidos.




