
Los diputados radicales del espacio provincialista les pidieron que cambien de denominación. Desde la bancada de la UCR señalan que se trata de “una minoría que siempre fue rupturista”.
Los debates entre las bancadas del Congreso en medio del receso legislativo no se detienen y apuntan a una confrontación por la agenda de las sesiones extraordinarias. Sin embargo, una solicitud desde Provincias Unidas (PU) removió otra discusión que no se salda desde diciembre del 2023: la interna de la Unión Cívica Radical (UCR) en Diputados.
Según pudo conocer Ámbito, los seis radicales que componen el espacio de PU en la Cámara de Diputados mandaron una carta al partido para que el bloque de la UCR deje de usar esa denominación porque, dado que tienden a respaldar las posiciones del oficialismo, su representación “resulta incompatible con los principios históricos del radicalismo”. El conflicto no se replica en el Senado, donde sus diez miembros conservan la unidad.
La interna recrudeció tras la elección del santafesino Leonel Chiarella como presidente del partido, desplazando un armado de consenso que excluyó al gobernador mendocino Alfredo Cornejo. Ese fue uno de los factores que decantó en que los doce radicales que componen la Cámara baja estén separados en tres espacios: seis de ellos en la UCR, cinco en PU y una en Adelante Buenos Aires.
Esa composición provocó que desde la UCR rechacen desprenderse del sello partidario, considerando que los correligionarios de PU representan “una minoría que siempre fue rupturista” y apuntando que “si quieren dar ese debate, tendrán que integrar el bloque de Diputados de la UCR. Ellos se fueron, nadie los echó“. “Esperamos que las próximas propuestas de este sector tiendan a discutir seriamente la unidad partidaria aceptando la diversidad que siempre existió en nuestro partido”, señalaron a este medio desde la bancada en conflicto con PU.
Leonel Chiarella, nuevo presidente de la UCR+
Este miércoles, el Comité Nacional tuvo un encuentro virtual pero el debate sobre el sello de la UCR en el Congreso no estuvo en agenda. El desafío próximo del partido es plantearse la posibilidad de unificar una postura en una discusión transversal en la historia radical como la reforma laboral.
El radicalismo en Diputados: cortocircuitos en primera sesión
Una vez concretado el recambio legislativo, la representación radical se expresó en tres bloques de la Cámara de Diputados. La bancada denominada Unión Cívica Radical cuenta con seis miembros: los chaqueños Guillermo Agüero y Gerardo Cipolini, los mendocinos Lisandro Nieri y Pamela Verasay (presidenta del bloque), el entrerriano Darío Schneider y el correntino Diógenes González.
Este espacio conforma un interbloque con el PRO, el MID, Por Santa Cruz y el unibloque Adelante Buenos Aires, conformado por la bonaerense Karina Banfi. La conformación de esa asociación buscó desafiar la tercera fuerza a Provincias Unidas, que está compuesto por los radicales jujeños Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán, los porteños Martín Lousteau y Mariela Coletta y el bonaerense Pablo Juliano.
También existe representación radical en La Libertad Avanza, aunque se trata de miembros que fueron expulsados del partido: el tucumano Mariano Campero y el cordobés Luis Picat.
Bloque UCR Diputados
La fragmentación de espacios repercutió en las posturas divididas en las bancadas durante la primera sesión del año, que votó por el Presupuesto 2026. Provincias Unidas se abstuvo en todas las votaciones -a diferencia de sus correligionarios- salvo en el conflictivo capítulo 11, en el que definió oponerse como bloque. Esa decisión fue replicada por Banfi pero también por González, que se separó de la decisión de la UCR, en donde también hubo dos abstenciones (Cipolini y Schneider), demarcando la injerencia de los gobernadores en las posiciones de sus brazos legislativos.
Antes de esa votación, la cuenta oficial del Comité Nacional de la UCR emitió un comunicado en donde apelan “a los legisladores nacionales para que se respete el federalismo y que el Presupuesto Nacional contemple el financiamiento universitario, el de las personas con discapacidad y la emergencia pediátrica para garantizar el pleno funcionamiento del Hospital Garrahan”. El mensaje, atribuido al sector ligado a Martín Lousteau, buscaba confrontar con la bancada denominada UCR, que terminó fragmentando su respaldo a esos proyectos.
