Inspectores municipales de Paraná fueron enviados por la Dirección de Tránsito, este viernes por la noche, a interrumpir una mano de circulación de avenida Rivadavia, entre Catamarca y Bertozzi, para que un grupo de adolescentes pudiera pintar leyendas alusivas a un cumpleaños de 15 sobre el pavimento. El operativo se realizó con todos los implementos típicos de señalización de cada corte de tránsito. La diferencia es que en esta oportunidad la molestia que se le ocasionó a los conductores no fue por una obra, o por una manifestación de tipo gremial o social, o por un espectáculo público, sino que fue para permitir una actividad puramente del ámbito privado. El corte se produjo en la mano que va desde el río hacia el centro, por lo cual los vehículos debían circular varios metros contramano al pasar por el lugar, con el riesgo que ello significa. Ahora, este beneficio del que gozan vecinos que habitan la zona del Parque Urquiza para agasajar a una quinceañera, que implica movimiento de empleados y de herramientas del Estado municipal, debería también aplicarse en cualquier otro barrio de la ciudad, si es que no existen privilegios de clase de parte de los funcionarios encargados de estos operativos. (UNO).- Carta de lectoresDías atrás un vecino denunciaba a INFORME DIGITAL de un caso similar sucedido en Avenida de las Américas.




