Lunes, 12 de enero de 2026   |   Campo

Informe del USDA sacudió Chicago: maíz se desplomó y soja sufrió fuerte caída

Informe del USDA sacudió Chicago: maíz se desplomó y soja sufrió fuerte caída

El maíz se desplomó y la soja volvió a bajar en el mercado de Chicago tras la difusión del primer informe mensual del año del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Según los especialistas, la lectura del informe confirmó que hay más granos disponibles de lo que se esperaba, y la mayor producción conjunta con stocks superiores, tanto en Estados Unidos como a nivel global, provocó una rápida corrección de los precios. En ese marco, el contrato enero de maíz cayó US$9,45 por tonelada y cerró en US$165, el nivel más bajo en casi tres meses. La soja, por su parte, retrocedió US$5,70 y finalizó la jornada en US$379 por tonelada.

En la Argentina, el efecto fue más acotado. Los analistas sostienen que el mercado local ya había incorporado parte de la baja y opera con menor volumen y mayor cautela que Chicago. En el mercado A3, la soja apenas retrocedió US$0,3 y cerró en US$348 por tonelada, mientras que el maíz perdió US$3 y terminó en US$198, en un contexto en que la dinámica interna y la demanda física atenuaron el traslado de la caída externa.

Sobre la soja en Estados Unidos, los analistas coinciden en que la baja respondió a la convergencia de varios factores presentes en el mismo informe. Por un lado, el USDA elevó la estimación de la producción brasileña; por otro, aumentó los stocks finales proyectados para Estados Unidos, un dato que el mercado seguía de cerca. Como explicó Eugenio Irazuegui, “la difusión de los balances oficiales revirtió las mejoras iniciales y terminó retrayendo los precios algo más de 5 dólares por tonelada”. En su visión, tanto el mayor volumen de la cosecha en Brasil como la recuperación de las existencias estadounidenses presionaron las cotizaciones.

El organismo norteamericano llevó la producción de Brasil a 178 millones de toneladas, un volumen récord impulsado por el avance de las primeras cosechas en Mato Grosso. Al mismo tiempo, publicó una nueva medición de stocks físicos en Estados Unidos que implicó un aumento significativo de las existencias finales proyectadas. Irazuegui remarcó que el incremento fue superior al 20% respecto del mes anterior, ubicando los stocks en 9,52 millones de toneladas, en el extremo superior de lo que esperaba el mercado.

El USDA confirmó que hay más granos disponibles de lo esperado, tanto en Estados Unidos como a nivel global, lo que cambió el escenario del mercado.

La reacción del maíz fue aún más pronunciada. La caída se profundizó después de que el USDA publicara las hojas de balance y los datos de stocks físicos en Estados Unidos. Desde Zeni explicaron que la fuerte suba de existencias generó una salida veloz de posiciones compradas, lo que aceleró la baja de los precios. El organismo relevó stocks por 337,38 millones de toneladas, un 10% más que un año atrás, y además ajustó al alza la producción estadounidense hasta 432,34 millones de toneladas. Ese combo elevó el récord productivo y llevó los stocks finales proyectados para la campaña 2025/26 a 56,56 millones de toneladas, muy por encima de lo que anticipaban las estimaciones privadas.

Para Germán Iturriza, el informe terminó de desarmar una expectativa que el mercado venía sosteniendo. “Había mucha expectativa puesta en una reducción del rinde del maíz en Estados Unidos, y eso finalmente no ocurrió”, explicó. Por el contrario, subrayó una leve mejora en los rindes y, sobre todo, un fuerte aumento del área sembrada, lo que modificó las perspectivas.

“Lo que terminó pesando no fue un solo dato, sino la combinación”, afirmó el analista. Detalló que el mayor uso de superficie junto con mejores rindes derivó en un salto de la producción en una campaña que ya partía de un nivel de abastecimiento elevado. “Era un mercado que ya estaba bien provisto y esto terminó siendo un golpe adicional”, resumió.

Desde su punto de vista, la reacción fue inmediata porque el mercado estaba posicionado para otro escenario. “Chicago venía operando con una expectativa que no se confirmó”, señaló. “Cuando eso pasa, la reacción suele ser rápida, porque hay que salir a desarmar posiciones”, agregó.

A ese panorama se sumó, además, una revisión al alza de la producción china. “El USDA agregó más oferta a nivel global y eso también pesó”, observó Iturriza. “Con más grano disponible en el mundo, el mensaje para el mercado fue claro”, concluyó.

En la misma línea, Paulina Lescano, especialista en mercados agrícolas, consideró que el informe consolidó un escenario para el que el mercado no estaba del todo preparado. “El reporte fue claramente bajista, pero sobre todo porque confirmó que la oferta es más grande de lo que muchos esperaban”, explicó.

Según su lectura, el impacto fue más intenso en el maíz y terminó arrastrando al resto del complejo. “La soja también fue bajista, pero en gran medida quedó arrastrada por lo que pasó con el maíz”, señaló. En el caso de la oleaginosa, subrayó que el punto central no estuvo tanto en la producción como en el ajuste de las exportaciones. “China finalmente está comprando, pero no en el momento del año en el que suele hacerlo”, indicó.

También aumentaron fuerte los stocks de maíz en Estados Unidos, lo que reforzó la idea de un mercado bien abastecido.Archivo

Para Lescano, ese desplazamiento tuvo un efecto directo sobre los stocks finales. “Cuando bajan las exportaciones, todo termina yendo a existencias, y eso pesa mucho en la formación de precios”, explicó. Y concluyó: “Entre Estados Unidos y Sudamérica, el USDA volvió a mostrar un escenario de abundancia. Con más grano disponible, se hace muy difícil sostener valores”.

En ese marco, Ariel Tejera, de Grassi SA, coincidió en que el informe del USDA fue especialmente duro para el mercado, sobre todo porque terminó de desarmar las expectativas previas. “El dato de producción de maíz fue realmente chocante”, afirmó, al señalar que el ajuste vino en sentido contrario a lo que esperaban los operadores.

Para Tejera, ese giro inesperado fue clave para entender la magnitud de la reacción. “El mercado quedó totalmente tomado por sorpresa”, indicó, en referencia a la fuerte corrección observada en Chicago. En la Argentina, en cambio, aclaró que el impacto fue más moderado. “La caída se sintió de forma parcial, con bajas más acotadas que en Chicago”, explicó.

En soja, el analista aportó una visión acorde a otros especialistas, al remarcar que el sesgo bajista estuvo más vinculado al frente comercial que a la producción. “Cuando no aparece la demanda, todo termina acumulándose en stocks”, señaló, y concluyó que ese escenario deja poco margen para sostener los precios en el corto plazo.

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