Viernes, 23 de enero de 2026   |   Campo

Industria pesquera apuesta al acuerdo Mercosur-UE mientras espera la eliminación de las retenciones

Industria pesquera apuesta al acuerdo Mercosur-UE mientras espera la eliminación de las retenciones

El complejo pesquero, octavo exportador argentino y con un aporte anual de unos US$2007 millones, calificó como “muy positivo” el acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE) y lamenta que el Parlamento Europeo lo haya frenado y decidido enviar a la Justicia. Un conjunto de países de la UE es el principal destino de la merluza —que, una vez ratificado el pacto, ingresará con arancel cero— y del langostino, el mayor generador de divisas del sector.

Agustín de la Fuente, presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (Capip), dijo a LA NACION que el sector lleva años esperando el acuerdo y, al mismo tiempo, insistió en la necesidad de que la Argentina elimine las retenciones que gravan la actividad, “generando asimetrías con nuestros competidores”.

Según un reporte de la Asociación para el Desarrollo de la Pesca Argentina (ADPA) con contribuciones de la Capip, 1,8% de las exportaciones pesqueras corresponden a harinas y conservas de pescados, crustáceos y moluscos; 25,6% a pescados frescos y congelados; y 72,6% a crustáceos y moluscos. Con una producción superior a las 700.000 toneladas anuales y un bajo consumo interno, el excedente exportable es muy elevado.

En el acuerdo Mercosur-Unión Europea no hay productos pesqueros excluidos por los europeos ni se contemplan reducciones parciales: todas las posiciones prevén 100% de liberalización al finalizar el periodo de instrumentación (que puede variar entre 0 y 10 años desde la entrada en vigor). Lo mismo aplica para la mayoría de las posiciones de conservas de pescados y crustáceos, salvo algunas excepciones puntuales para conservas de atún.

Los aranceles para merluza se desgravarán en la mayoría de los casos desde la entrada en vigor y, en otros, entre los cuatro y siete años siguientes. Para los langostinos la reducción se efectuará entre la entrada en vigor y los cuatro años, con una única posición —“langostinos/camarones congelados del género crangon”— que tendrá un plazo de diez años. Calamar, vieras, merluza negra y corvina se liberalizarán desde el inicio, mientras que la centolla lo hará a los cuatro años.

Planta de langostinos congeladosGentileza

De la Fuente señala que España, Italia y Francia absorben hasta 40% de los productos exportados: “Con el acuerdo ganamos competitividad. En el caso de la merluza, que paga 15% de arancel, competimos directamente con Sudáfrica en el mercado español; mientras que nuestros langostinos pagan entre 12% y 20% de arancel. España compra 25% de nuestras ventas y, entre Italia y Francia, 15% más. Después vienen China y Estados Unidos, aunque el año pasado los chinos crecieron. Nuestra competencia es el vannamei o camarón de cultivo de Ecuador que ingresa con arancel 0”. La reducción en etapas de la carga para el langostino es clave”.

El empresario subrayó que es imprescindible que el Gobierno avance en la eliminación de retenciones, ya que la pesca —hasta ahora— no fue considerada entre las economías regionales. Según estimaciones de la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (CaPeCa), en 2024 las retenciones representaron entre US$120 y US$130 millones, con alícuotas ad valorem de entre el 1% y el 9% (promedio 6%), según la especie y el grado de procesamiento del producto exportado.

“Comenzamos el año con una discusión de costos que ya comenzó el pasado -agrega-. Están los derivados de los convenios colectivos, que incluyen ítems de producción vetustos. Diría que el sector fue punta de lanza para discutir reforma laboral. La flota para langostinos estuvo parada un tiempo por eso, el impacto del costo laboral es muy alto, por encima de la media de otros países. Hacemos todo para ser competitivos, por eso este acuerdo era muy buscado”.

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