(El Diario).- Los accidentes que involucran a motociclistas siguen siendo noticia en la ciudad de Paraná, donde muchos de los que conducen este tipo de vehículos no acatan responsablemente las reglamentaciones o las medidas precautorias para circular de manera prudente. En casos, eso es lo que termina en accidentes graves.MotosUno de los accidentes más graves de las últimas horas se produjo en la intersección de avenida Ramírez y Vucetich – esta arteria es la continuación de calle Uruguay tras cruzar Ramírez hacia el este- donde, por causas a establecer, el jueves, poco después de las 20, chocaron con inusitada violencia dos motocicletas.En una de ellas, una Honda NX 200, circulaba por avenida Ramírez Raúl Fabián Aguirre, de 30 años, quien al llegar a la intersección con Millán chocó de manera espectacular con una moto Honda Hero 100, guiada por el suboficial de policía Miguel Angel Luna, de 39 años.Las dos motocicletas quedaron enredadas en una sola masa de hierros y plásticos rotos, en tanto sus ocupantes golpearon violentamente contra el pavimento. Aguirre sufrió traumatismo de cráneo, cervical y de tórax y fractura de muñeca izquierda. En tanto, Luna también sufrió un fuerte traumatismo de cráneo, que lo hizo perder el conocimiento, y fractura expuesta de tibia y peroné de la pierna derecha. Ambos motocilistas fueron trasladados de urgencia al Hospital San Martín. Uno de los involucrados llevaba el casco reglamentario colocado y es posible -se estimaba en el lugar del accidente- que eso pudo haberle salvado la vida, ya que pese a tenerlo colocado, sus lesiones en la cabeza fueron contundentes. También no dejó de llamar la atención que la pistola reglamentaria del Policía accidentado, saliera despedida de su cuerpo y fuera a parar casi debajo de un auto.MatrimonioPor otra parte, ayer a las 18, un matrimonio que circulaba en una moto Imsa Trophy por la intersección de calles Córdoba y Laprida debió ser internado de urgencia, luego de que -aparentemente- fueran colisionados por un automóvil y finalizaran rodando sobre la vereda de una panadería en esa intersección en la cual también terminó estrellándose el coche.Los heridos son Lucio Romero, de 55 años, quien viajaba con su esposa, María Barbosa, de la misma edad.El primero sufrió lesión contusa en su pierna derecha y politraumatismos, lo que posiblemente agravó una lesión de un accidente anterior, ya que el hombre que manejaba la moto llevaba consigo un par de muletas con las que se trasladaba cuando descendía del rodado. Su esposa acusó la fractura de pierna izquierda, lesión severa en su ojo derecho, cortes en el cuero cabelludo y en el pabellón de su oreja izquierda.Tal fue el encontronazo que el conductor del Fiat Uno -auto con el que chocaron-, Luciano Castrogiovani, de 23 años, sufrió una lesión en una de sus piernas y también debió ser asistido.


