
Un jurado popular de 12 ciudadanos declaró culpable a un hombre acusado de abusar sexualmente de su hija cuando ella tenía 14 años. El veredicto se emitió en Gualeguaychú, en un segundo juicio, dado que el primero había sido anulado a pesar de que también se había llegado a una condena.
Tras conocerse el fallo, el juez del Tribunal de Juicio y Apelaciones, Mauricio Derudi, decidió que O.A.I. permanezca en libertad. A pedido de la Fiscalía, se dispuso la presencia de un patrullero en las cercanías de su domicilio.
El próximo lunes 1 de septiembre a las 11:30, en la sala de Audiencias de los Tribunales de la ciudad, se abordará el monto de la condena que deberá cumplir el imputado. Además, la querella podría solicitar su prisión preventiva hasta que la sentencia sea firme.
El Ministerio Público Fiscal está representado por el fiscal Lisandro Beherán, mientras que la defensa, que llegó al juicio en libertad con medidas de coerción, está a cargo de la abogada María Amelia Angerosa.
Desde la ONG Rompiendo el Silencio, que brindó apoyo a la víctima, celebraron el fallo como un avance crucial no solo para la sobreviviente y su familia, que enfrentaron años de sufrimiento y lucha, sino también para toda la sociedad. “Este fallo envía un mensaje claro: la violencia sexual contra las infancias no será tolerada ni quedará impune. La justicia se construye colectivamente, y hoy hemos dado un paso más hacia un futuro sin abusos”, afirmaron.
En cuanto al juicio, el primer fallo se produjo en octubre de 2023, cuando el jurado declaró culpable al hombre del delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por el vínculo y la convivencia con la víctima. En ese momento, fue condenado y enviado a la UP Nº 9, pero esa sentencia no se mantuvo firme. El Superior Tribunal de Justicia (STJ) anuló el fallo por considerar que hubo un vicio en el proceso.
El fiscal coordinador Lisandro Beherán, en diálogo con Ahora ElDía, explicó que el recurso presentado por la defensa surgió de un malentendido. Durante el juicio, la jueza consideró brevemente la posibilidad de declarar el proceso estancado debido a la dificultad del jurado para llegar a un veredicto unánime. No obstante, la fiscalía instó a que continuaran deliberando, a lo que la jueza accedió, y el jurado finalmente llegó a un acuerdo, declarando culpable al imputado.
Posteriormente, en noviembre de 2024, el acusado fue liberado luego de que el STJ hiciera lugar al pedido de su defensa, argumentando que el juicio había sido declarado estancado antes de la condena. Casi un año después de aquel primer juicio, el proceso debió repetirse con una nueva integración del jurado popular, aunque basándose en las mismas pruebas presentadas anteriormente.