
El fiscal a cargo de la causa, Jorge Gutiérrez, confirmó que el agente de policía Mariano Corvalán, de 38 años, quien disparó a su pareja, Carolina Huck, en la madrugada del lunes y luego intentó quitarse la vida, fue evaluado por un médico policial. Gracias a que se le redujo la sedación, Corvalán ya puede respirar y comer por sí mismo. Se le notificaron sus derechos y se le asignó un defensor oficial.
Ambos, Corvalán y Huck, fueron trasladados de urgencia al Hospital Centenario, donde actualmente se encuentran en terapia intensiva con pronóstico reservado. La causa está caratulada como tentativa de femicidio y podría implicar una pena de entre 10 y 15 años de cárcel para Corvalán. Gutiérrez explicó que, tras su evaluación médica, se le comunicó su aprehensión por el delito.
Según los partes médicos a los que tuvo acceso Ahora El Día, Corvalán despertó el viernes y respiraba sin apoyo de dispositivos mecánicos. Se le ha indicado seguir una dieta blanda y está recibiendo sedantes de manera moderada. Los especialistas están a la espera de resultados de cultivos para determinar su situación neuroquirúrgica, ya que presentó fiebre hace unos días. Además, está bajo tratamiento ocular para reducir la inflamación en el área del parpado derecho, y se espera que en el transcurso del lunes o martes pueda ser trasladado a una sala común.
Por su parte, Carolina Huck, la docente afectada, también despertó y desde el jueves no necesita respirador ni tubo traqueal. Se le ha retirado uno de los tubos pleurales y los drenajes abdominales. Aunque está recibiendo medicación para dormir y podría ser trasladada a una sala común en breve, el informe médico es preocupante. El proyectil que la hirió afectó su médula espinal, lo que podría ocasionarle algún grado de parálisis en la parte inferior del cuerpo.
En cuanto a los detalles del incidente, el jefe de la Policía Departamental, Luis Báez, relató que un funcionario policial llamó a la Sala del Comando Radioeléctrico para informar sobre el disparo a su pareja y solicitar una ambulancia urgente. Los efectivos alertaron al Hospital Centenario y enviaron personal de la Comisaría Cuarta al lugar de los hechos, en Rioja casi Gutemberg, en Gualeguaychú.
Báez explicó que Corvalán llamó a su hermana para que retirara a su hija de 5 años. Al llegar el móvil policial, lo encontraron en la vereda y se disparó en la parte baja de la mandíbula, con una trayectoria ascendente. Sus compañeros le brindaron asistencia inmediata y lo llevaron, junto con Huck, al hospital donde ambos fueron atendidos y operados.
Sobre las circunstancias que rodearon el suceso, Báez indicó que Corvalán admitió en el llamado registrado que había disparado tras una discusión. Era conocida la presencia de la menor en el lugar, y el disparo afectó varios órganos en la zona torácica, lo que derivó en la urgente intervención quirúrgica.
Respecto a la hija de ambos, el jefe policial comunicó que está al cuidado del hermano de Carolina Huck, bajo disposición judicial, y que el Copnaf también ha intervenido.
Fuente: El Día.