
Reestructuración en Derechos Humanos y Cultura: Controversia y Críticas
El Gobierno nacional ha anunciado una profunda reestructuración en el área de Derechos Humanos. La secretaría correspondiente se convertirá en subsecretaría, lo que conllevará un recorte del 40% en su estructura y del 30% en su personal. Esta medida busca un ahorro estimado de nueve mil millones de pesos anuales. El diputado Esteban Paulón destacó que esta cifra "representa el 0,00002% del PBI" para contextualizar su impacto en términos presupuestarios. La oficialización de la medida fue realizada por el vocero presidencial Manuel Adorni durante una conferencia de prensa, donde también se anunciaron modificaciones en la secretaría de Cultura.
En relación a los Derechos Humanos, Adorni afirmó que "la cartera ahora sí se encargará de garantizar todos los derechos humanos y no de defender un sector ideológico partidario". El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, respaldó esta decisión y afirmó que "el contexto actual exige el análisis y adopción de medidas urgentes para mejorar la estructura, funcionamiento y sustentabilidad del Estado".
No obstante, estas decisiones han sido cuestionadas por intelectuales y periodistas del programa transmitido por Bravo TV. Esteban Paulón criticó la lógica del ajuste, argumentando: “Hay una asignación caprichosa de los recursos. Los derechos humanos son una construcción colectiva a lo largo de la historia, como para que el Gobierno decida qué queda adentro y qué queda fuera”.
En el ámbito de la Cultura, se modificará el artículo que otorga autarquía al Instituto Nacional del Teatro. Además, se centralizarán el museo de Bellas Artes, el Palacio Libertad (ex CCK), Tecnópolis y la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP). También se creará el Instituto Nacional de Investigaciones Históricas, que se encargará de estudiar a todos los próceres y personalidades relevantes de la Patria, según informó Di Natale, entre otras fusiones y disoluciones en el área.
El periodista Fernando Rosso consideró que esta decisión forma parte de una estrategia política orientada a la consolidación electoral. Según su interpretación, el Gobierno "cree que con una minoría le alcanza para imponerse como mayoría. Alimentan a esa minoría contra los derechos humanos para garantizarse un núcleo duro, y con ellos resistir las próximas elecciones".
El impacto del recorte se extiende también al plano simbólico. Agustín Rómbola ironizó sobre los cambios en la secretaría de Cultura referidos al "estudio de los próceres nacionales": “Ya me imagino esa bizarreada”, comentó, en alusión a la intención del Gobierno de "contar la historia completa", tal como lo dijo Adorni. Esta medida, que parece destinada a reescribir o reconfigurar el relato histórico oficial, ha generado inquietud en los ámbitos académico y cultural.
Desde el oficialismo se sostiene que la reorganización tiene como objetivo la eficiencia administrativa; sin embargo, diversos sectores sociales y políticos advierten que detrás del ajuste subyace una intención de desmantelar políticas públicas fundamentales construidas en democracia. La secretaría de Derechos Humanos, que ha desempeñado un papel clave en la promoción de Memoria, Verdad y Justicia desde el retorno del estado de derecho en 1983, se verá reducida a una función mínima en el esquema estatal.
BR / FPT




